El Consejo Interuniversitario Nacional ratificó el acuerdo de actualización salarial con el gobierno de Javier Milei, que contempla un incremento escalonado del 24,33 por ciento en dos tramos. Sin embargo, desde el gremio docente universitario aseguran que el conflicto por el financiamiento de las universidades públicas continúa abierto y que la lucha no terminó.
Leticia Medina, secretaria general de ADIUC, el gremio de docentes universitarios de Córdoba, afirmó que el acuerdo representa «un avance en un proceso de lucha que llevaba ya mucho tiempo, más de dos años y medio, demandando al gobierno nacional una actualización de los salarios». La dirigente destacó que la apertura de la negociación paritaria fue posible gracias a la presión social y al sostenido reclamo del sector.
«Realmente creemos que todo lo que hemos hecho en este tiempo, esta pelea que hemos venido sosteniendo con un enorme apoyo social en todo el país, empieza a dar frutos con esta apertura de la negociación paritaria, que es algo a lo que el gobierno nacional se resistía», expresó Medina.
El acuerdo prevé un incremento del 21,33 por ciento en julio y otro del 3 por ciento en octubre, más un aumento del 50 por ciento en el Programa de Becas Estratégicas Manuel Belgrano y un financiamiento adicional de 50 mil millones de pesos para hospitales universitarios. No obstante, la dirigente gremial subrayó que la recomposición alcanza apenas un 25 por ciento y que el gobierno debía en este momento un 55 por ciento de actualización salarial.
«Con una mesa de negociación abierta, con una perspectiva de seguir negociando cada tres meses, como indica la ley de financiamiento, el escenario cambia y para nosotros, por supuesto, es el resultado de toda esta pelea», sostuvo. A pesar del avance, los rectores del Consejo Interuniversitario Nacional anticiparon que mantendrán la demanda judicial para exigir el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario, que fue vetada y se encuentra bajo análisis de la Corte Suprema.
Medina enfatizó que la cuestión salarial no es un aspecto menor, ya que más del 90 por ciento del presupuesto universitario se compone de salarios. La caída del poder adquisitivo, describió, «está produciendo una sangría de docentes e investigadores formados con largas trayectorias» y generando «situaciones de pluriempleo que impactan negativamente en la calidad del trabajo en la universidad».
Además, advirtió que nuevas generaciones de jóvenes ya no eligen la carrera académica «porque es inviable imaginar sostenerla». En la Universidad de Córdoba, señaló, «hay una proporción altísima de estudiantes que deben salir a trabajar, que sus familias ya no pueden sostenerlos con sus ingresos en los estudios universitarios».
La dirigente gremial destacó el apoyo social que recibió el reclamo universitario y lo atribuyó al arraigo de la universidad pública en todo el territorio nacional. «La universidad es una de las instituciones del Estado que sigue siendo de las más prestigiadas, de las más reconocidas, que genera expectativas, deseos y sueños», afirmó. Y agregó: «La vida universitaria, lo que la universidad produce, es un eslabón fundamental en el desarrollo de una sociedad en todas las comunidades de nuestro país».
Escuchá la entrevista completa acá: