En medio del alerta extremo por incendios declarado en la provincia debido al aumento de temperatura y los vientos del norte, Alexis Ochoa, integrante de bomberos y la Secretaría de Riesgo, dialogó con Pinto Pururú para detallar las medidas de prevención. Durante la entrevista, el especialista puso el acento en las conductas de riesgo inadvertidas y evitó definir como intencionales los dos principios de incendio que se registraron anoche sobre la banquina, un dato que alertó a las vecinas y vecinos ante la sospecha de posibles focos intencionales.
Ochoa centró su advertencia en los errores domésticos más comunes que, bajo las condiciones climáticas actuales, pueden desatar siniestros de gran magnitud. «Hay gente que tira la ceniza en la calle, en la tierra, por ahí tapa un agujero, porque dice, de paso voy llenando el agujero de la tierra, esa brasa a veces uno no se da cuenta y están prendidas, y después se levanta viento, levanta brasa y puede provocar un incendio involuntariamente», explicó. También mencionó las colillas de cigarrillo como otro disparador frecuente y recomendó realizar pozos cercanos a las casas, cubrir los residuos con tierra o agua y verificar que el fuego quede totalmente apagado.
Al referirse a los incidentes de la noche anterior, Ochoa describió los hechos sin aventurar juicios sobre su origen. «Anoche tuvimos dos principios de incendios sobre banquina, las dos simultáneamente, uno en la cercanía del 44 y otro en la cercanía del Chamán», relató. Destacó que la rápida acción de los transeúntes y la posterior llegada de los bomberos permitieron sofocar las llamas, pero en ningún momento sugirió que hubiera mano intencional detrás de esos focos, sino que los enmarcó dentro de los riesgos que pueden surgir por descuidos aislados.
Sobre los basurales de la zona, Ochoa confirmó que el de La Cumbre mantiene actividad con fuego subterráneo y humo visible, mientras que el de Capilla del Monte se encuentra apagado. Reconoció que no tiene información precisa sobre el tratamiento de los restos de poda que se depositan allí y reiteró que la prevención debe ser un esfuerzo compartido entre vecinos, autoridades y equipos de emergencia. «El basural tiene tanto contenido y tanto combustible que puede seguir meses, semanas, prendido pero sin fuego», aclaró.
El mensaje final del bombero fue insistente en la prudencia y la responsabilidad individual. La recomendación se mantuvo firme: evitar cualquier tipo de quema fuera de los lugares habilitados, asegurarse de que los restos estén fríos y dar aviso inmediato ante cualquier anomalía.
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