Los seis focos de incendio registrados entre el 13 y el 20 de julio en Capilla del Monte y localidades cercanas volvieron a encender la preocupación en Punilla. Varios se produjeron durante la noche y sobre las banquinas de las rutas, una circunstancia que reavivó los fantasmas de 2024 entre los vecinos.
En ese marco, el vecino y comerciante Andrés Álvarez presentó un proyecto de ordenanza para crear un Comité Mixto de Investigación de Incendios Forestales, con el objetivo de conocer el origen de los incendios, fortalecer la prevención y evitar que las tragedias se repitan.
“Los incipientes focos de incendios que hubo hace unos días nos encienden una alarma grave. A mí, y sé que esto les pasa a muchos, me lleva directo a los incendios del 2024 que nos dejaron un sabor muy amargo, no solo por la destrucción que causaron, sino porque nunca se supieron las causas, no se investigó qué había pasado y no se le dio respuesta al pueblo de Capilla del Monte ni de todo Punilla”, afirmó.
Para Álvarez, la clave está en entender por qué empieza el fuego. “Para combatir el fuego hay que apagarlo, pero para prevenirlo hay que entender por qué empieza. Si nunca investigamos las causas, estamos condenados a volver a vivir las mismas tragedias una y otra vez”, sostuvo.
El vecino remarcó que los incendios forestales dejan consecuencias que exceden la superficie quemada. “Cuando se incendia el monte nativo perdemos biodiversidad, fauna, flora, calidad del aire y del agua. Es un daño ambiental enorme que tarda años, y muchas veces décadas, en recuperarse”, señaló. A eso sumó el impacto social y económico: “Los incendios destruyen viviendas, campos, animales y fuentes de trabajo. En una localidad como la nuestra también golpean al turismo y a toda la economía regional. Pero hay algo que muchas veces no se dice: también dejan heridas psicológicas muy profundas en quienes pierden todo y tienen que empezar de nuevo”.
Sobre los incendios de 2024, planteó que persisten interrogantes sin respuesta. “Muchos vecinos sentimos que hubo características llamativas, por la cantidad de focos simultáneos y la forma en que se propagó el fuego. Hay numerosos testimonios de personas de Capilla y de localidades vecinas que dicen haber visto situaciones sospechosas o haber tenido conocimiento de posibles incendios intencionales. Esos relatos nunca fueron registrados formalmente ni dieron lugar a una investigación”, advirtió.
En esa línea, pidió cautela y seriedad antes de sacar conclusiones. “Si se comprobara que detrás de algunos incendios existen acciones intencionales, ya sea por intereses económicos o por personas que actúan deliberadamente para provocar daño, estaríamos frente a uno de los delitos ambientales más graves que puede sufrir nuestra comunidad. Justamente por eso hace falta investigar con seriedad y no quedarse en las especulaciones”, agregó.
Cómo estaría integrado el comité
El proyecto propone un organismo con fuerte anclaje territorial. “Queríamos un organismo integrado por personas que conocen el territorio y viven esta realidad todos los días, no solamente por funcionarios. Por eso proponemos que participen representantes de centros vecinales, jubilados, clubes de barrio, brigadistas forestales, comerciantes y el Municipio. Cada sector elegirá a su representante y también a un suplente”, explicó Álvarez.
Qué facultades tendría
Según la iniciativa, el comité podría recibir testimonios y documentación aportada por vecinos, solicitar información a organismos competentes, dar intervención a las autoridades provinciales y nacionales de manejo del fuego y, cuando corresponda, poner los antecedentes a disposición de la Justicia.
El proyecto pone el acento en la transparencia. “Pero, sobre todo, va a contarle a la comunidad qué se va investigando. Habrá actas públicas, informes anuales y un canal oficial de comunicación. Nada de esto tiene sentido si la información termina guardada en un cajón”, afirmó.
Uno de los puntos centrales es la creación de un canal de denuncias anónimas, pensado para quienes quieran aportar información sin exponerse. “Sabemos que hay personas que vieron cosas o conocen situaciones y no hablan por miedo. Queremos que puedan hacerlo de manera segura. Toda información puede ser importante para reconstruir lo ocurrido y prevenir nuevos incendios”, dijo.
Álvarez insistió en que la prevención necesita del compromiso de toda la comunidad, sobre todo de cara a la próxima temporada. “Hoy existen alertas y pronósticos que indican que la temporada de incendios puede volver a ser complicada. Ya tuvimos focos recientes y no podemos esperar a que ocurra otra tragedia para actuar”.
Una convocatoria abierta
Por último, convocó a los vecinos a sumarse. “Esto no lo resuelve una ordenanza, ni una sola persona. Lo resolvemos si nos organizamos como comunidad. Tenemos que decir con claridad que no vamos a permitir que destruyan nuestro monte, ya sea por ambición, por irresponsabilidad o por diversión. Hay muchísimos vecinos, instituciones y brigadistas con voluntad de colaborar. Lo que hace falta es darles un espacio para participar y que Capilla del Monte tenga, de una vez por todas, respuestas claras sobre el origen de los incendios”.