En un giro inesperado para los amantes del fútbol, la Selección Argentina dejó de ser el líder absoluto del planeta fútbol. A pesar de haber sumado dos victorias en sus recientes compromisos, el combinado dirigido por Lionel Scaloni fue desplazado de la cima del Ranking FIFA, cediendo el trono que ostentó con orgullo desde la consagración en Qatar.
El verdugo que logró arrebatarle el primer lugar a la Scaloneta es nada menos que Francia. El conjunto europeo aprovechó al máximo la combinación de resultados de las últimas jornadas para trepar a lo más alto de la tabla de posiciones a nivel mundial.
El alivio detrás de la caída: Adiós a la maldición
Aunque perder el liderazgo siempre genera un sabor amargo, la caída de Argentina esconde un increíble motivo de alivio de cara al futuro. Históricamente, el mundo del fútbol arrastra un mito que se cumple a rajatabla: el equipo que llega como número uno del Ranking FIFA al inicio de un Mundial, jamás logra levantar la Copa del Mundo.
Con este desplazamiento del primer lugar, la Albiceleste se saca de encima una pesada mochila y una de las «maldiciones» estadísticas más temidas de la historia de los mundiales, justo en la antesala de la gran cita internacional.
Así quedó el Top 3 del fútbol mundial:
1° Puesto: Francia (Nuevo líder del ranking)
2° Puesto: Argentina (Escolta tras perder la cima)
3° Puesto: A definir por la FIFA en la actualización oficial detallada.
Para el cuerpo técnico argentino, este cambio en los papeles no altera los planes de cara a los cuartos de final, pero sí enciende el debate en las redes sociales sobre si es mejor llegar al torneo con el cartel de máximo favorito o con el perfil bajo de perseguidor.