El próximo jueves 2 de julio a las 10 hs. será la presentación oficial del Plan de Ordenamiento Territorial de Capilla del Monte. La actividad, abierta a toda la comunidad, intenta responder una pregunta tan simple como ambiciosa: cómo quieren vivir los capillenses en las próximas décadas. El concejal Federico Fumiato, quien coordina la mesa interinstitucional que ya trabaja en el proyecto, lo planteó como un ejercicio de imaginación política. “Viaje, en este momento va a tener un viaje al futuro y aparece en 2050 en Capilla del Monte. Ves Capilla del Monte en el 2050, te parás, lo mirás, lo sobrevolamos con un dron en el que ahora manejamos, ponele, siempre imaginamos eso, pero bueno, que imagines eso y que volvamos, y cuando volvemos, ahí dialogás con tu comunidad, che, mirá que nos mandamos estas macanas”, propuso.

La iniciativa ya cuenta con una mesa de trabajo conformada por el Ejecutivo municipal, el Concejo Deliberante y técnicos de la Universidad Provincial que se reúnen de manera semanal. El primer paso concreto será la elaboración de un diagnóstico territorial que no solo recolectará datos técnicos sino que también incorporará la mirada de los vecinos a través de talleres participativos. Fumiato indicó que en dos meses se espera tener un primer documento que describa con precisión el estado actual de la localidad. “Sepamos qué tan mal”, ironizó ante la idea de que ya se conocen todos los problemas.

Uno de los primeros asuntos que el plan pondrá sobre la mesa es la delimitación de las áreas afectadas por los incendios forestales. Sobre esas zonas regirá un statu quo para impedir modificaciones mientras se avanza en medidas de restauración y en la planificación general. Fumiato explicó la urgencia de esta decisión. “En estos dos años no se tomaron medidas sobre los incendios porque nadie tenía el mapa o no lo puso sobre la mesa con un técnico, un funcionario que toma decisiones, una comunidad que también puede marcar en esta calle tuve escorrentías, acá me lavo toda la calle, entonces esto hay que preservarlo”, sostuvo.

La intención de fondo es saldar una deuda histórica en la gestión del suelo. La ordenanza de uso vigente data de 2018 y los participantes del nuevo plan la consideran obsoleta y ajena a la realidad de los barrios. El coordinador dio un ejemplo concreto para ilustrar sus limitaciones. “El otro día nos pidieron una excepción para que en La Toma, Walter Aguirre, que quería hacer una peña, una peña por mes, bueno, está prohibido hacer cualquier actividad comercial en el barrio La Toma, algo absurdo, porque uno divide todo un barrio, o Aguas Azules, Las Gemelas, Valenti, no se puede tener ningún tipo de actividad comercial”, detalló.

Definir el perfil de la ciudad implica que los distintos sectores cedan un poco en sus idealizaciones para encontrar puntos comunes y realistas. Fumiato recordó la experiencia de San Marcos Sierras y la importancia de establecer un horizonte hacia el cual dirigirse. “Que definamos cómo vamos a ser, qué queremos ser y en todo caso, a ese horizonte 2050, que es lo que se está proponiendo, es cómo, qué pasitos vamos haciendo para llegar a eso”, remarcó.

El proceso se presenta además como un antídoto contra la parálisis de la urgencia cotidiana y el desánimo. Para Fumiato, la clave está en estimular una imaginación no distópica, sobre todo entre quienes sienten que el futuro ya está definido. “Si no podemos realmente ponernos a imaginar, y esto sé que cuesta a la gente mayor de 60, que me putearon estos días cuando mandé esto, me dicen cómo puedo imaginar a 1050 si hoy no puedo resolver. Pero que imaginen a sus nietos”, expresó.

La convocatoria es para el jueves 2 de julio a las 10 de la mañana en el Cine Teatro Enrique Muiño. Los impulsores del plan afirman que la sola continuidad del espacio de trabajo entre funcionarios, técnicos y concejales ya representa un hecho inédito para la ciudad.

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