Un interno de 41 años del Complejo Penitenciario II de Presidencia Roque Sáenz Peña, en la provincia del Chaco, murió luego de ser sometido a una cirugía para extraerle un teléfono celular que tenía alojado en el recto.
El hombre había sido trasladado de urgencia al hospital tras presentar un fuerte dolor abdominal. Durante los estudios médicos, los profesionales detectaron la presencia de un teléfono Samsung J7, por lo que se decidió realizar una intervención quirúrgica para retirarlo.
Sin embargo, durante el proceso se produjo una perforación abdominal que derivó en un cuadro de shock séptico, provocando finalmente el fallecimiento del interno.
La Fiscalía interviniente ordenó la realización de la autopsia y el secuestro de la historia clínica para determinar las circunstancias exactas de la muerte.
Por su parte, el Servicio Penitenciario inició una investigación para establecer cómo el teléfono celular ingresó al establecimiento carcelario.