El taller, coordinado por Diego Reynoso, da inicio a un ciclo dedicado a la huerta familiar biodinámica. La actividad se llevará a cabo en el Vivero escuela, ubicado en calle Formosa esquina Cabús, barrio La Toma. Según explicó Sofia Tonatzin, la propuesta busca integrar saberes ancestrales con herramientas actuales y pone el foco en la regeneración del suelo como base para una producción de alimentos sana.
El primer encuentro se centrará en el diseño de la huerta y la preparación de la tierra. Allí se compartirá la técnica de bancales con doble excavación, un método que mejora la infiltración del agua y permite un desarrollo saludable de los cultivos. “Toda buena huerta nace de un diseño consciente y de un suelo vivo”, remarcó la organización en la convocatoria. El valor de intercambio es de 5.000 pesos y se solicita a los participantes traer pala.
Las inscripciones se reciben a través de los teléfonos 351 3426857 y 351 2422927. El ciclo se enmarca en un espacio que también funciona como vivero de nativas y apunta a fortalecer el vínculo con la tierra y los ritmos del territorio, en un contexto donde la soberanía sobre las semillas y los alimentos cobra especial relevancia.