El capitán argentino alcanzó los 18 tantos en Copas del Mundo y se consolidó como el máximo goleador en solitario de la historia del torneo. La Selección, con puntaje ideal, aseguró su lugar en la siguiente fase y ya piensa en el cierre del Grupo J ante Jordania.
La tarde del martes 23 de junio quedará marcada como una de esas jornadas en las que el fútbol y la emoción se funden en un solo latido. Argentina venció 2-0 a Austria por la segunda fecha del Grupo J del Mundial 2026, un triunfo que no solo aseguró la clasificación a los dieciseisavos de final, sino que tuvo otro capítulo inolvidable firmado por Lionel Messi.
El capitán, con un doblete, alcanzó los 18 goles en Copas del Mundo y se consolidó como el máximo artillero en solitario de la historia del torneo, superando definitivamente los 16 tantos de Miroslav Klose, una marca que durante años pareció inalcanzable.

El partido, disputado en un estadio que vibró con los colores albicelestes, encontró a una Selección sólida, que supo manejar los tiempos ante un rival que llegaba motivado tras vencer 3-1 a Jordania. Argentina controló el mediocampo, defendió con orden y golpeó en los momentos justos. Pero, como sucede desde hace casi dos décadas, la luz que ordena todo volvió a ser la del 10. Messi, con su lectura de juego y su capacidad para aparecer en las instancias decisivas, marcó el rumbo de una noche que quedará en la memoria de los hinchas argentinos.
El doblete que rompió otro récord
El primer gol llegó en el primer tiempo, cuando el capitán recibió en el borde del área y sacó un zurdazo que se coló en el ángulo. El segundo, en el complemento, fue una definición a puro potrero arrojándose con la zurda por delante, a riesgo del físico, pero convencido que anotaría con ese esfuerzo. Dos goles que no solo aseguraron la victoria, sino que escribieron un nuevo capítulo en la historia del fútbol mundial. Messi, que ya había superado a Klose en el partido inaugural ante Argelia, estiró su ventaja y dejó claro que su legado sigue creciendo.
La emoción de un pueblo
La admiración hacia Messi no se explica solo por los goles; se construye en el modo en que sostiene su vínculo con la Selección, aun cuando la lógica indicaría descansar tras haberlo ganado todo. Podría haberse retirado como campeón del mundo y leyenda indiscutida, pero eligió seguir intentando, seguir arriesgando, seguir sometiéndose al juicio de cada partido.
Redacción Diario de Punilla