Córdoba fue reconocida internacionalmente con la certificación “Región Angels”, una distinción que destaca la excelencia y rapidez en la atención de accidentes cerebrovasculares (ACV). De esta manera, se convirtió en la segunda provincia argentina en obtener este reconocimiento, después de Mendoza.

La certificación valida el trabajo coordinado entre hospitales, servicios de emergencia y especialistas para actuar de manera inmediata ante casos de ACV, una enfermedad considerada tiempo-dependiente por la importancia crítica de los primeros minutos de atención.

El reconocimiento fue anunciado durante una jornada de capacitación destinada a equipos de salud de toda la provincia, enfocada en optimizar la respuesta y el abordaje integral de estos cuadros médicos.

El ministro de Salud provincial, Ricardo Pieckenstainer, señaló que el proyecto “permite el acceso rápido de personas que tienen enfermedades tiempo-dependientes” y remarcó la importancia del sistema de emergencias 107 y la articulación entre hospitales públicos y privados.

Entre las instituciones destacadas aparecen el Hospital Italiano y los hospitales provinciales Nuevo San Roque, Misericordia, Tránsito Cáceres de Allende y Eva Perón, además del acompañamiento de APROSS.

La neuróloga Pamela Dorrego, coordinadora de la Red Provincial de ACV, explicó que la certificación refleja “el trabajo sostenido por los equipos de salud” y la consolidación de una red que incluye capacitación médica, activación temprana del “Código ACV” y fortalecimiento del sistema prehospitalario.

El programa también incluyó campañas de concientización en más de 2.000 estudiantes de escuelas primarias y auditorías internacionales periódicas para mantener el estándar de calidad exigido por la certificación Angels.