En plena vigencia de la Alerta Ambiental por sequía, cinco pilotos de la Provincia entran en la fase más crítica de su preparación: cargas de agua en zonas confinadas y de alto riesgo. }

Cómo es la tecnología que usan para blindar la temporada del fuego.Tras la millonaria incorporación de flota que anunció el gobernador Martín Llaryora, la Dirección Provincial de Aeronáutica no pierde tiempo.

En un contexto donde el riesgo de incendios es extremo —con Alerta Ambiental declarada hasta fin de año—, cinco nuevos pilotos cordobeses ya completaron el 65% de un entrenamiento de alta exigencia para dominar el cielo cuando las papas quemen.

Las estrellas de las prácticas son los flamantes helicópteros Airbus H-125. Con ellos, las tripulaciones se instruyen en el uso del bambi bucket, el famoso balde colgante que extrae y descarga agua en puntos estratégicos.

De los lagos a las trampas de montaña

El entrenamiento dejó atrás la comodidad de los espejos de agua abiertos y pasó a la «fase brava»: operaciones en áreas confinadas. Es el escenario real que imponen nuestras sierras: espacios reducidos, viento cambiante, árboles y cables.

Para simular este infierno, los pilotos se preparan en dos puntos clave: Un piletón artificial (Onion Tank) de 25.000 litros en el Aeroclub de Alta Gracia y un dique natural encerrado por densa vegetación.

Un escudo de 11 aeronaves

Con la llegada del avión hidrante Air Tractor AT-802 y los dos Airbus, Córdoba ya coordina una flota de 11 aeronaves especializadas.

No solo se trata de tirar agua: el equipamiento está listo para rescates, traslado de brigadistas y apoyo táctico a los bomberos voluntarios.

El invierno y la heladas tempranas ya dejaron el pastizal seco y listo para arder. El fuego va a acechar, pero la Provincia apuesta a que, esta vez, la respuesta aérea golpee primero y más rápido.