Tal y como había adelantado el intendente Raúl Cardinali, Cosquín pegó el portazo y abandonó la Comunidad Regional Punilla. A fines de la semana pasada, el bloque oficialista del Concejo Deliberante aprobó un proyecto de ordenanza que dispone la salida formal de la ciudad cabecera del departamento del ente regional.

Con la sanción de esta nueva normativa, quedaron completamente anuladas las ordenanzas de los años 2005 y 2006, las cuales habían formalizado la incorporación de la localidad a la Comunidad Regional hace ya dos décadas.

La justificación oficial esgrimida por el intendente Cardinali para tomar esta drástica determinación se centró en un análisis de costo-beneficio para la administración local. Desde el Ejecutivo argumentaron que la pertenencia al organismo intermunicipal no estaba reportando beneficios tangibles ni soluciones concretas para los ciudadanos de Cosquín, volviendo inviable la continuidad del esquema asociativo actual.

Con esta decisión, la gestión de Cardinali se alineó con la postura de otras localidades del departamento, como Villa Carlos Paz y Los Cocos, administraciones que desde hace años optaron por no conformar el bloque punillense y gestionar sus políticas públicas de manera independiente y con una mayor autonomía.

El trasfondo de la interna peronista

Más allá de los argumentos técnicos y operativos que justificaron la decisión, la salida se precipitó por la votación donde fue electo Fabián Flores (jefe comunal de Mayú Sumaj) como presidente de la Comunidad Regional. Esta situación desnudó la interna peronista y puso fin al anhelo del intendente coscoíno de asumir la conducción de la entidad e «introducir reformas en su funcionamiento».