El concejal opositor criticó con dureza el aval definitivo del oficialismo al balance del Municipio para el ejercicio 2025. Fustigó el discurso del «superávit», advirtió un alarmante gasto político en personal y denunció niveles de subejecución insólitos en áreas clave como el agua, las cloacas y el saneamiento del Lago San Roque.

Tras la aprobación en segunda lectura y de manera definitiva por parte de la mayoría oficialista en el Concejo de Representantes, la Cuenta General del Ejercicio 2025 volvió a encender la polémica. El concejal Daniel Ribetti analizó minuciosamente el balance del año pasado y disparó duras críticas contra los criterios de inversión del gobierno municipal, asegurando que el mentado equilibrio financiero no es más que una fachada publicitaria.

El mito del superávit: «Los números dieron en rojo»

Para Ribetti, el primer paso fundamental es «desmontar la idea del superávit que el oficialismo viene sosteniendo año tras año». Según detalló el edil, cuando se contrasta lo que el Municipio efectivamente recaudó con lo que se comprometió a gastar de forma estricta dentro del periodo 2025, el resultado real arroja un déficit financiero de 2.293 millones de pesos.

«Lo del superávit es una propuesta publicitaria que se constituye arrastrando la deuda flotante que tenés en diciembre al ejercicio del otro año», explicó el concejal. «Si vos le sacás eso, los números dieron en rojo».

Una maquinaria electoral que devora el presupuesto

El análisis de la composición del gasto público expone, según la oposición, cuáles son las verdaderas prioridades políticas de la gestión actual. Ribetti remarcó que el 47% de todo el presupuesto municipal se destina al rubro de Personal. Al sumarle el servicio privatizado de recolección de residuos (Cotreco), que se lleva un 10%, el 57% de los recursos totales de la ciudad quedan completamente condicionados en apenas dos cuentas.

«Eso explica un poco el deterioro generalizado de la ciudad, porque tenés una proporción minoritaria del presupuesto destinada al resto de los servicios, a la infraestructura y a mejorar la calidad de vida del vecino», argumentó.

Además, el concejal puso la lupa sobre el carácter discrecional de esta estructura: de la masa total de trabajadores, la planta permanente representa apenas el 30%. El 70% restante se compone de locaciones de servicio, becas y contratados administrados directamente por la Intendencia. «Ayer lo cuestioné políticamente desde mi banca. Es una maquinaria que rinde electoralmente: tenés 1.700 trabajadores, el día de la elección los obligás a ir a votar con cuatro personas más y el domingo arrancás la votación con cerca de 6.000 votos asegurados. Esto distrae la inversión de lo importante y la lleva a una maquinaria electoral».

Subejecución alarmante: El agua y las cloacas en el olvido

El dato más preocupante que surge de la Cuenta General del Ejercicio es el abandono presupuestario de las áreas estratégicas de la ciudad. Ribetti expuso cifras sobre la «bajísima ejecución» de los fondos asignados para servicios esenciales:

  • Servicio de Agua: Se invirtió solo el 47% de lo que se había planificado. Peor aún, en los productos químicos esenciales para el tratamiento del agua, la ejecución fue de un magro 6%. «Eso explica la alarmante calidad del servicio de agua que reciben los vecinos».
  • Cloacas y Saneamiento: El área tuvo apenas un 9% de ejecución presupuestaria.
  • Saneamiento del Lago San Roque: Se ejecutó un ínfimo 0,7% de lo pautado.
  • Políticas Sociales e Infancia: El Presupuesto Participativo ejecutó un 12%, el área de atención a las infancias un 3,3%, y los fondos de Cedronar para la atención de adicciones quedaron en un absoluto 0%.

El legislador denunció que 923 cuentas del presupuesto general terminaron el año con un nivel de ejecución totalmente en cero.

«Estas cosas, que deberían ser lo más importante de la gestión, están en un orden de jerarquía e inversión totalmente minoritario. La conclusión se resume en una sola frase: la plata no está donde debería estar», concluyó Ribetti.