Lo que debía ser una fiesta histórica por el pase de la Selección Argentina a la final del Mundial 2026 terminó con serios incidentes, corridas y momentos de máxima tensión en pleno centro de la ciudad de Córdoba. El epicentro de los festejos, la emblemática esquina de avenida Vélez Sarsfield y San Juan, frente al Patio Olmos, se convirtió en el escenario de duros enfrentamientos entre simpatizantes violentos y las fuerzas de seguridad.
Ante una multitud estimada en más de 60.000 personas, un grupo reducido de hinchas comenzó a arrojar botellas y objetos contundentes, lo que obligó a una rápida intervención de la Policía.
Gases, motos y monitoreo aéreo
Para dispersar a los revoltosos y frenar los disturbios, los efectivos policiales debieron avanzar a pie y a bordo de motocicletas. En medio del caos, las fuerzas de seguridad utilizaron gas lacrimógeno para disuadir a los violentos que ponían en riesgo la integridad de las miles de familias y jóvenes que celebraban pacíficamente.
El operativo de seguridad desplegado en el área central contó con:
600 efectivos policiales distribuidos de forma estratégica.
Apoyo de la división motorizada y patrullaje de infantería.
Un helicóptero de la Policía que sobrevoló de manera constante el sector del Patio Olmos para coordinar las acciones desde el aire.
El balance oficial: detenidos y miles de botellas incautadas
En declaraciones a Telenoche, el ministro de Seguridad de la provincia, Juan Pablo Quinteros, lamentó el comportamiento de los sectores violentos y confirmó que, previo al desencadenamiento de los disturbios más graves, ya se habían registrado al menos 10 detenciones.
«Tenemos detenidos por contravenciones, por resistencia a la autoridad y por poner en riesgo el patrimonio público», precisó el funcionario, advirtiendo que la cifra definitiva de arrestados podría incrementarse tras el balance de cierre del operativo.
Asimismo, Quinteros detalló el enorme volumen de alcohol detectado en la vía pública pese a las restricciones vigentes: se secuestraron más de 1.500 botellas de bebidas alcohólicas en los accesos y adyacencias a la zona de concentración.
«El que venga a cometer hechos vandálicos, lo vamos a detener»
El ministro de Seguridad enfatizó que se trabajó en conjunto con la Municipalidad de Córdoba para mitigar la venta ambulante de alcohol, aunque apeló a la responsabilidad de los asistentes.
«Nosotros vinimos a vivir una tarde de festejo. No sé por qué la gente hace esto. El que venga a festejar lo vamos a cuidar, y el que venga a cometer estos hechos vandálicos lo vamos a detener», concluyó Quinteros de forma tajante, con la mira puesta en el operativo especial que se montará para la gran final del próximo domingo.