En medio del dolor y la angustia que atraviesa su familia, María Laura Tamagnone, la madre de Santiago Herrera —el joven que fue víctima de un brutal ataque en Villa Carlos Paz y que debió ser trasladado de urgencia a la capital cordobesa—, rompió el silencio. Lo hizo a través de una emotiva y profunda carta abierta para expresar su agradecimiento público a todas las personas que impidieron que el hecho terminara en una tragedia aún mayor.
«Hay momentos en la vida en los que las palabras parecen no alcanzar. Hoy solo quiero expresar mi más profundo agradecimiento»; comenzó relatando María Laura, reflejando el durísimo momento que les toca afrontar tras la agresión que sufrió Santiago.
Un engranaje que salvó una vida
La publicación de la madre del joven destaca de manera minuciosa a cada uno de los actores que intervinieron en los primeros y más críticos minutos posteriores al ataque en la villa serrana, desde el personal de calle hasta los profesionales médicos de alta complejidad.
«Gracias al personal de Seguridad Urbana, a la Policía, a los Bomberos, a los enfermeros y enfermeras, a los médicos y, muy especialmente, a todo el equipo del Hospital Gumersindo Sayago», expresó conmovida.
En su mensaje, Tamagnone hizo una mención muy especial a la labor del hospital local, un eslabón que resultó vital para estabilizar al joven: «Sé, por lo que luego me explicaron, que en el Hospital Gumersindo Sayago hicieron todo lo que debía hacerse, con profesionalismo y rapidez. Gracias a ese trabajo, Santiago llegó a Córdoba en las condiciones necesarias para ser intervenido quirúrgicamente».
El rol clave de la solidaridad y la contención
Más allá del protocolo oficial de los servicios de emergencia, María Laura no quiso dejar de visibilizar un acto de profunda humanidad que marcó la diferencia: el de un automovilista anónimo que no dudó en involucrarse. «Gracias también al joven que nos trasladó hasta Córdoba. Su compromiso, rapidez y humanidad fueron fundamentales en esos primeros momentos después de lo sucedido», remarcó.
Finalmente, la mamá de Santiago dedicó un párrafo a quienes le sostuvieron la mano en el momento más oscuro, cuando la desesperación amenazaba con ganarle al cuerpo: «Quiero agradecer especialmente a quienes también me contuvieron a mí, cuando más lo necesitaba. A cada persona que estuvo allí, que actuó con vocación, compromiso y corazón: gracias de todo corazón. Nunca olvidaremos lo que hicieron por nosotros. Eternamente agradecidos».
Mientras Santiago Herrera continúa su recuperación en la ciudad de Córdoba tras la intervención quirúrgica, la investigación policial y judicial sigue su curso y hay tres sospechosos detenidos.