"Estoy muy preocupado", expresa Andrés Álvarez. "Más de 500 vecinos firmaron un petitorio para pedir que se investiguen las causas de los incendios. La respuesta del municipio y el Concejo Deliberante es burocrática: excusas, impedimentos, inacción."

El proyecto para crear el Comité Mixto de Seguimiento, Prevención y Análisis de las Causas de los Incendios debía tratarse esta semana en el Concejo Deliberante. No se trató. Y no se trató por una razón que no tiene ninguna justificación: no hubo quórum. Los concejales faltaron a la sesión y, sin ellos en sus bancas, no se pudo debatir nada. "Quiero que quede claro, porque no es un detalle: esto no es que el tema se discutió y perdió, ni que hubo un desacuerdo de fondo. Es que directamente no se presentaron a trabajar", señala Álvarez.

"Esperábamos que se aprobara, porque entendemos que hay consenso en la sociedad sobre la necesidad de elaborar mecanismos concretos que nos den información acerca de por qué se generan los incendios. Pero no solo no se aprobó: no se trató. Eso significa que los concejales, que son representantes del pueblo, están haciendo oídos sordos a un pedido genuino de la gente. Es su deber, su trabajo y su obligación debatir este tipo de cosas. Si no sabemos cómo se generan los incendios, no podemos prevenirlos."

Detrás del proyecto hay más de 500 vecinos que lo acompañaron con su firma: personas que se organizaron, que se tomaron el trabajo de juntar apoyo y de llevar al recinto una preocupación muy concreta, poder saber por qué se incendia el monte y empezar a trabajar antes de que vuelva a pasar. "Cuando 500 vecinos hacen ese esfuerzo, lo mínimo que esperan es que del otro lado haya alguien sentado dispuesto a escuchar. Y ese día, del otro lado, no había nadie."

Para Álvarez, el punto de fondo es institucional. "Una banca no es un privilegio, es una responsabilidad. Los concejales no fueron votados para elegir qué les interesa tratar y qué no, ni para faltar el día que un tema incómodo llega al recinto. Fueron elegidos democráticamente para estar, para dar la cara y para trabajar sobre los problemas de Capilla del Monte. Faltar a la sesión cuando el pueblo se movilizó de esta manera no es un error de agenda: es dejar a 500 vecinos hablando solos."

El vecino insiste: "Vivimos en democracia, y eso significa que todos los que fueron votados por la gente deben responder a las demandas de la gente. No debe haber una persona en todo Capilla del Monte que no quiera que se investiguen las causas de los incendios."

Álvarez subraya además que la propuesta es sencilla. "Presentamos un proyecto que es realizable, que prácticamente no tiene costos y que tiene un objetivo muy claro y útil. "No pedimos un favor. Pedimos que hagan su trabajo. Que se presenten, que den quórum, que debatan de cara a los vecinos, y que si tienen objeciones las pongan sobre la mesa en vez de esconderse en la inasistencia."

El mensaje final es para quienes firmaron. "A cada uno de los vecinos que firmó el petitorio queremos decirle que vamos a seguir luchando para que el comité se concrete, y que vamos a dar los pasos que haya que dar. Si vuelve a haber incendios en Capilla del Monte, queremos tener la tranquilidad de haber hecho todo lo que estaba en nuestras manos en materia de prevención." Esas 500 firmas, afirma, "no se van a guardar en un cajón. Voy a estar en la próxima sesión, y en la que siga, hasta que este tema se trate como corresponde."

"La burocracia puede costar montes, ríos, animales y hasta vidas. No es tiempo de especular, es tiempo de resolver. Porque el fuego se puede apagar; las preguntas, no."