El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, anunció una nueva flexibilización de requisitos para la importación y fabricación de chalecos antibalas, blindajes y otros materiales de usos especiales en Argentina.
A través de una publicación en redes sociales, el funcionario sostuvo que hasta ahora quienes importaban o fabricaban este tipo de productos debían cumplir obligatoriamente con la norma técnica RENAR, incluso cuando ya contaban con certificaciones internacionales reconocidas.
Según explicó, el sistema obligaba a repetir ensayos y homologaciones locales pese a que los productos ya estuvieran certificados bajo estándares como NIJ, VPAM, Home Office o EN.
“El Estado argentino desconocía certificaciones técnicas aceptadas en los principales mercados del mundo y obligaba a repetir el trámite acá”, afirmó Sturzenegger.
El ministro aseguró que esa duplicación de controles generaba un fuerte aumento de precios y aseguró que algunos productos costaban “casi el doble” que en el exterior.
Además, cuestionó que las mismas exigencias también afectaban a empresas argentinas exportadoras, que debían cumplir requisitos adicionales incluso para vender productos destinados exclusivamente a otros países.
“Se usaba la exportación para armarse el negocito de la certificación local”, expresó.
La medida fue oficializada mediante la Resolución 24/2026 del RENAR, firmada por su director ejecutivo Juan Pablo Allan.
A partir de ahora, podrán comercializarse en el país productos certificados bajo normas internacionales reconocidas sin necesidad de obtener una homologación adicional bajo norma RENAR.
La resolución también amplía la cantidad de laboratorios habilitados para certificar productos bajo norma local, incorporando entidades acreditadas por el Organismo Argentino de Acreditación.
Sturzenegger aseguró que la decisión apunta a eliminar “controles duplicados que no agregaban seguridad” y afirmó que forma parte de una política más amplia del Gobierno nacional para reducir regulaciones técnicas locales cuando ya existen estándares internacionales reconocidos.