El Gobierno nacional avanza en las negociaciones para impulsar una reforma electoral que incluya la suspensión o eliminación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). En paralelo, también analiza la posibilidad de habilitar el sistema de listas colectoras, una propuesta que abrió un nuevo foco de discusión entre el oficialismo y la oposición.
Las listas colectoras permiten que distintas nóminas de candidatos para cargos legislativos, provinciales o municipales acompañen a un mismo postulante para una categoría superior, como la Presidencia o una gobernación. El mecanismo ya fue utilizado en elecciones anteriores y suele generar controversias por su impacto en la competencia electoral.
La eventual incorporación de este sistema divide a los bloques dialoguistas. Mientras algunos sectores se muestran dispuestos a debatir la iniciativa cuando exista un proyecto formal, otros consideran que implicaría un retroceso institucional y una modificación de las reglas de juego.
Una de las dirigentes que expresó su rechazo fue Patricia Bullrich, quien advirtió que la utilización de colectoras representaría un "retroceso" en materia electoral.
Desde el oficialismo sostienen que la propuesta no surgió de la Casa Rosada, sino que fue impulsada por distintos gobernadores durante las negociaciones políticas y que luego trascendió públicamente.
En ese contexto, diversas versiones indican que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, mantiene conversaciones con mandatarios provinciales para intentar asegurar el respaldo de legisladores vinculados a esos gobiernos y avanzar con la reforma.
Hasta el momento no existe un proyecto de ley presentado oficialmente, por lo que la incorporación de las listas colectoras continúa siendo uno de los principales puntos de discusión en las negociaciones entre el Gobierno y los distintos espacios políticos.