Una auditoría privada reveló que la cantante de 29 años no tiene participación accionaria ni control sobre las sociedades que canalizan sus ingresos. El abogado Leonardo Sigal explicó que, de confirmarse un «detrimento patrimonial», se configurarían delitos con penas de uno a seis años, que podrían complicar la situación del productor.
El conflicto entre Tini Stoessel y su padre, Alejandro Stoessel, dio un giro judicial esta semana, luego de que una auditoría privada revelara que la cantante de 29 años no tiene participación accionaria ni control sobre ninguna de las sociedades que canalizan los ingresos generados por su música, su imagen y sus contratos comerciales durante más de quince años de carrera . La información, confirmada por los abogados de la artista a Infobae, expone un entramado societario donde los derechos económicos de la artista estarían en manos de su padre, sin que ella tenga acceso directo a las cuentas bancarias ni a las ganancias.
En este contexto, el programa Infobae al Regreso convocó al doctor Leonardo Sigal, abogado especializado en derecho penal, para analizar los posibles delitos que podrían configurarse si la auditoría deriva en una denuncia formal. Sigal explicó que, si bien la creación de sociedades para gestionar el patrimonio de un artista es una práctica común, el problema surge cuando se detecta un «detrimento patrimonial» hacia la figura pública. En ese caso, entrarían en juego los artículos 172 y 173 del Código Penal , que contemplan los delitos de administración fraudulenta y defraudación, con penas de uno a seis años de prisión .
El abogado detalló que la fiscalía no tomaría como válida la auditoría privada, sino que encargaría su propia pericia técnica para determinar si hubo maniobras dolosas. De comprobarse varias irregularidades, los delitos podrían acumularse en concurso real, lo que elevaría el piso de la pena mínima y complicaría seriamente la situación procesal del imputado, pudiendo incluso superar los tres años de prisión, un umbral que suele habilitar la prisión preventiva. A esto se sumarían posibles delitos tributarios, si se detectaran irregularidades fiscales en las sociedades involucradas.
El caso expone una tensión entre la gestión parental de una carrera artística y la autonomía económica de una figura pública. Según trascendió, Tini Stoessel, que recién en junio de 2026 logró acceder a una cuenta bancaria exclusivamente a su nombre, busca recuperar el control de su patrimonio y negociar una reorganización con su padre. La situación, que ya lleva varios meses de conflicto, podría convertirse en una causa penal de alto perfil si la justicia ratifica las irregularidades señaladas por la auditoría.
Redacción Diario de Punilla
Fuente: Infobae / análisis del abogado Leonardo Sigal