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El Diario de Carlos Paz

El terremoto que hace 214 años redujo a escombros a Caracas

El terremoto que hace 214 años redujo a escombros a Caracas

Tal como ha ocurrido hace unos días, hace 214 años, Caracas y otras ciudades aledañas también fueron reducidas a escombros por un trágico e impiadoso terremoto.

Ocurrió el 26 de marzo de 1812, en medio de la lucha de la entonces provincia de Venezuela por liberarse de España.

Esos ya de por sí no eran momentos felices para los venezolanos, porque venían de derrota en derrota.

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Los españoles arremetían con todo y ya habían tomado Coro, Maracaibo, Guyana, y el oeste de la misma Caracas.

Remontando el río Orinoco, también atacaban a las poblaciones indefensas de sus orillas.

En determinado momento, llegó a Coro el brigadier español Juan Manuel Casigal trayendo, procedente de Puerto Rico, más hombres, más armas, más municiones, y más dinero.

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Uno de sus oficiales, Domingo Monteverde, al frente de 230 soldados avanzó hacia Caracas.

Fue cuando sucedió eso tan trágico y tan inesperado que agravó aún más la complicada situación de Venezuela.

 

“Castigo del cielo”

 

A las cuatro de la tarde del 26 de marzo de 1812 (justo un jueves santo), un espantoso terremoto destruyó la ciudad de Caracas y a varias otras, causó grandes daños en otras regiones, y sepultó a alrededor de veinte mil hombres, mujeres y niños.

Casi toda una división de tropas patriotas que estaba estacionada en Barquisimeto pereció. En otros lugares, además de vidas, se perdieron hubo armas y depósitos de municiones.

La Iglesia católica usó la catástrofe de propaganda pro-española y su prédica ejerció una funesta influencia sobre la crédula opinión pública.

Atento a que el sismo había ocurrido un jueves santo, y que también fue un jueves santo que se había instalado el primer gobierno patrio, la Iglesia, declarada enemiga de la revolución, explotó el cataclismo en favor de sus intereses.

Lo hizo diciéndole a la gente aterrorizada que el terremoto era un castigo del cielo porque se había desconocido la soberanía de España.

Daba gran fuerza a esta engañosa superchería la circunstancia de que los lugares que habían quedado fieles a España no sufrieron nada, o habían sufridos muy poco,

En medio de las angustias y del duelo que sobrevinieron tras la gran catástrofe, mucha gente creyó que efectivamente había sido un castigo del cielo por oponerse a España.

Para colmo, los venezolanos se enteraron después que ese mismo día 26 de marzo los ya vapuleados patriotas habían sufrido otra derrota en las aguas del Orinoco.

Para colmo, Sebastián Francisco de Miranda, precursor de la independencia americana y creador de la bandera tricolor que hoy identifica a Venezuela, tuvo que rendirse, y Caracas cayó en poder de los españoles el 26 de julio de ese año 1812.

Apresado junto con otros mil quinientos venezolanos, este patriota fue encerrado en los calabozos de Puerto Cabello, luego llevado a otra prisión de Puerto Rico, y de allí conducido a Cádiz, donde en un calabozo murió el 14 de julio de 1816, cinco días después de la declaración de la independencia en Argentina.

Aquellos tiempos también fueron muy aciagos para Venezuela, y la historia da fe de ello.

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El Diario de Carlos Paz
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