Con una defensa extrema, los dirigidos por Luis de la Fuente desactivaron el ataque francés y se clasificaron para la definición del domingo en el MetLife Stadium. Mikel Oyarzabal, de penal, y Pedro Porro marcaron los goles del triunfo.
La selección española se plantó en Arlington como un muro. Y no hubo forma de derribarlo. Este martes, España venció 2-0 a Francia en la semifinal del Mundial 2026 y selló su pase a la final, donde esperará al ganador del otro cruce entre Argentina e Inglaterra. Los goles de Mikel Oyarzabal (de penal, a los 22 minutos) y Pedro Porro (a los 58) fueron suficientes para doblegar a un conjunto galo que, hasta ahora, había maravillado con su ataque.
El partido tuvo un dueño desde el silbatazo inicial: España. Con una extraordinaria defensa, el equipo de Luis de la Fuente desactivó por completo a un ataque francés que llegaba como una de las grandes amenazas del torneo. Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé y compañía chocaron una y otra vez contra una retaguardia española que no concedió espacios ni oportunidades claras. La solidez táctica fue el sello de una noche que quedará grabada en la memoria de los hinchas rojos.
Los goles que marcaron el rumbo
El primero llegó desde el punto penal, cuando Oyarzabal se encargó de la ejecución con una frialdad absoluta. El segundo, ya en el complemento, fue un golpe de autoridad: Pedro Porro apareció en el área para definir un centro preciso y dejar sin reacción a Mike Maignan, el arquero francés, que ya había tenido que intervenir en varias ocasiones ante los embates de Dani Olmo y Lamine Yamal.

Los minutos finales fueron un auténtico paseo para los rojos (que esta vez vistieron de blanco), con una infinita sucesión de toques ante unos franceses impotentes, que también tuvieron que soportar los «olé, olé» que caían desde la gradería. Fue el cierre perfecto para una semifinal que España dominó con autoridad.
Una final con sabor a revancha
El domingo, en el MetLife Stadium de East Rutherford (Nueva York), España tendrá la oportunidad de ganar su segunda Copa del Mundo. La primera y única estrella la consiguió en Sudáfrica 2010, gracias al recordado gol de Andrés Iniesta en la prórroga ante Países Bajos.
Su rival saldrá del duelo entre Argentina e Inglaterra, que se disputa este miércoles. Una final entre dos potencias europeas (España vs. Inglaterra) o el esperado cruce entre la Roja y la Albiceleste de Lionel Messi. Sea cual sea el rival, la selección de De la Fuente llega con la confianza de haber hecho un partido casi perfecto y con la ilusión de colocar una segunda estrella en su escudo.
Redacción Diario de Punilla – Sección Deportes
Fuente: DW (Deutsche Welle) / cobertura del Mundial 2026