Pablo Ezequiel Gómez, de 37 años, había sido condenado en 2022 por una denuncia de su expareja. Mientras la Justicia lo busca en Córdoba y La Rioja, se conoció que una carta hallada en su casa habría confesado el crimen e indicado dónde estaba el cuerpo de la joven de 24 años.

El femicidio de Camila Iglesias, la joven de 24 años cuyo cuerpo fue hallado dentro de una heladera y cubierto con cal en su vivienda de Cruz del Eje, sumó un antecedente estremecedor. Mientras la Policía continúa la búsqueda de Pablo Ezequiel Gómez, de 37 años y taxista, se confirmó que el principal sospechoso ya tenía una denuncia previa por violencia de género.

Según informó Telenoche, Gómez había sido denunciado en 2022 por una expareja con la que tiene una hija, y en esa causa fue condenado. Si bien no hay precisión sobre cuánto tiempo permaneció detenido, el dato revela que el hombre tenía antecedentes por hechos de violencia machista antes del crimen de Camila. El caso se inscribe en una trágica continuidad: denuncias que no se traducen en protección efectiva, y una Justicia que llega tarde.

La investigación se puso en marcha después de que Romina, la hermana de la víctima, denunciara su desaparición. Al presentar la denuncia, la familia fue informada de que ya existía una denuncia anónima previa relacionada con el caso. Cuando los investigadores allanaron la vivienda que Gómez compartía con Camila, no lo encontraron. En cambio, hallaron una carta en la que el hombre habría confesado haber asesinado a su pareja e indicado dónde estaba el cuerpo. A partir de esa información, los efectivos encontraron a la joven sin vida dentro de una heladera y cubierta con cal. En el escrito, Gómez también habría manifestado intenciones de suicidarse.

El sospechoso permanece prófugo desde entonces y es buscado tanto en Córdoba como en La Rioja, adonde podría haberse fugado. La desaparición de Camila había comenzado a generar preocupación varios días antes. Su hermana Romina contó que el viernes 2 de octubre la joven le pidió que no fuera a visitarla porque «podía haber problemas». El jueves 8, Gómez le escribió a Romina para decirle que había discutido con Camila y que ella se había ido de la casa. «Por favor, si hablás con ella ¿le podés decir que me conteste o que vuelva acá?», le pidió en uno de los mensajes. Días después, ante la falta de noticias, Romina presentó la denuncia que derivó en el allanamiento y en el hallazgo del cuerpo.

La investigación continúa mientras se mantiene vigente el pedido de captura contra Gómez, y la comunidad de Cruz del Eje sigue conmocionada por un femicidio que pudo haberse evitado. El antecedente por violencia de género vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de políticas efectivas de protección para las víctimas.

Redacción Diario de Punilla
Fuente: El Doce / Telenoche