La tercera edición de la Diplomatura en Ordenamiento Territorial concluyó la semana pasada en Cruz del Eje, con la participación de distintas instituciones y organizaciones del norte de Córdoba. La iniciativa, impulsada por el ex Ministerio de Ambiente provincial junto a la Universidad Nacional de Villa María y la Universidad Provincial de Córdoba, reunió a comunas, municipios, organizaciones ambientales y vecinos comprometidos con las problemáticas del territorio.

Nicolás Marí, técnico extensionista del INTA y parte del equipo organizador, destacó en una entrevista con CDM Noticias el balance positivo de la cursada. “Estuvo muy buena, la verdad, fue un desafío interesante, muy propositivo, la gente muy entusiasmada”, señaló, y precisó que esta edición estuvo enfocada especialmente en las problemáticas relacionadas con el agua.

Los trabajos finales presentados por los participantes abarcaron una variedad de temas con fuerte anclaje local. Marí mencionó proyectos vinculados a la gestión integral de residuos sólidos urbanos, la creación de reservas naturales, sistemas bajo riego y apicultura. El técnico valoró que la experiencia permitió a los alumnos encaminar sus ideas y generar vínculos entre instituciones y personas con una mirada regional.

El Perilago como tema central de los proyectos

Uno de los asuntos que atravesó gran parte de las discusiones fue el proyecto del Perilago en Cruz del Eje, especialmente a raíz del conflicto por el proyecto de un hotel casino en la zona. Marí explicó que los alumnos presentaron propuestas orientadas a la gestión y cuidado de ese espejo de agua, que describió como un sector aún virgen en comparación con otros embalses de la provincia como San Roque o Los Molinos.

“La propuesta de los alumnos tuvo que ver con hacer en un sector particular una reserva y un plan de manejo y vinculado a las áreas naturales protegidas que ya existen”, detalló el especialista. La iniciativa buscaba garantizar la conservación del Perilago desde una perspectiva regional, articulando con reservas culturales y naturales presentes en el área.

Aportes para la defensa del territorio

Marí también se refirió al amparo ambiental colectivo impulsado por la comunidad indígena Tulián, que busca frenar las obras en el Perilago. Sobre este punto, vinculó los trabajos de la diplomatura con la causa judicial y consideró que los participantes pueden realizar aportes técnicos valiosos. “Seguramente pueden tener un aporte concreto con una mirada técnica y de una propuesta, porque no solo se trata de frenar, sino de proponer también”, afirmó.

El técnico sostuvo que siempre existen alternativas a los grandes emprendimientos, y mencionó que los proyectos presentados en la diplomatura abordan aspectos como la conservación, el uso del agua y los valores culturales. “Estoy seguro que ese trabajo puede aportar a la causa y puede ser una herramienta útil para poner en discusión si ese es el desarrollo que el Perilago necesita”, concluyó.