En medio de las vacaciones de invierno, la línea aérea suspendió todos sus vuelos dejando a pasajeros sin posibilidades de viajar.
Flybondi atraviesa en julio de 2026 su momento más crítico, con insolvencia financiera, parálisis operativa y una ola de demandas judiciales que ponen en duda su continuidad.
Colapso operativo
La flota activa pasó de un promedio de 19 aviones diarios en enero de 2026 a apenas 3 en las últimas semanas. El resto permanece en tierra por deudas con los arrendadores (lessors), que reclaman unos US$ 25 millones.
- Cancelaciones: superaron el 20% en lo que va del año, treparon a 36% desde abril y llegaron a 90,57% en las primeras semanas de julio.
- Market share en cabotaje: cayó de 21,7% (2024) a 17,1% en 2026, con un mínimo de 6% en mayo.
Frente judicial
El Hotel Presidente pidió la quiebra de FB Líneas Aéreas S.A. por una deuda de $660 millones en alojamiento de tripulaciones. Manuel Tienda León demanda por más de $122 millones por logística, lo que derivó en el embargo de cuentas bancarias que estarían casi vacías. Además, pasajeros afectados iniciaron un amparo colectivo para recuperar el dinero de pasajes no utilizados.
Con el sindicato ATAF se acordaron suspensiones rotativas con garantía salarial del 70%. Exempleados denuncian atrasos en indemnizaciones y retiros voluntarios ya firmados. A esto se suma la renuncia de la CEO Paz Lovisolo, meses después de asumir, junto con gerentes de Asuntos Corporativos y Comercial.
Sin combustible y cambio de control
Desde julio, la aerolínea dejó de operar varios días por falta de combustible: YPF exige pago anticipado para cargar Jet A-1, condición que Flybondi no habría podido sostener. La gestión está a cargo del fondo COC Global Enterprise (Leonardo Scatturice), que desplazó a Cartesian Capital Group en 2025. Pese al plan de diciembre de 2025 por US$ 1.700 millones para sumar 35 aviones, la operación real es mínima.