La Escuela Municipal Antonio Sobral de la ciudad de Córdoba lleva adelante "La Granja de Don Antonio", un proyecto educativo que incorpora actividades con animales dentro de la jornada escolar y que se consolidó como una herramienta para promover la inclusión, fortalecer los aprendizajes y mejorar la convivencia.
La iniciativa nació a partir del interés de los propios estudiantes y fue creciendo hasta transformarse en una propuesta pedagógica basada en la terapia asistida con animales y el aprendizaje a través de experiencias concretas.
Actualmente, el 35% de la matrícula cuenta con certificación por necesidades educativas especiales, por lo que la escuela orientó gran parte del proyecto a un abordaje integral e inclusivo.
El contacto diario con los animales favorece la regulación emocional, mejora la atención, estimula las habilidades sociales y fortalece la motivación para aprender, según destacan docentes y familias que participan de la experiencia.
Todos los cursos forman parte de las actividades mediante tareas rotativas como la alimentación, la recolección de huevos, la limpieza y el cuidado general de los animales, integrando además estos contenidos a materias como ciencias naturales, matemática y tecnología.
La granja cuenta con gallinas ponedoras, gallos, conejos, una oveja con su cordero y una tarántula en terrario, entre otros animales que fueron aportados por vecinos, familias, docentes y auxiliares de la institución.
Parte de la producción de huevos se utiliza para consumo interno y otra se comercializa para obtener recursos destinados a la alimentación y mantenimiento de los animales.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es que las jaulas, corrales y distintos espacios fueron diseñados y construidos por los propios estudiantes junto a docentes y familias en los talleres de carpintería que funcionan dentro de la modalidad de jornada extendida.
Además, los alumnos desarrollaron una incubadora automatizada equipada con sensores de temperatura y humedad, que permite observar y monitorear en tiempo real el proceso de incubación y nacimiento de los pollitos, integrando conocimientos de tecnología, ciencias naturales y matemática.
La escuela también realizó actividades veterinarias y ecografías en vivo, acercando a los estudiantes experiencias prácticas vinculadas al cuidado animal y a las ciencias biológicas.
"Los estudiantes se entusiasman muchísimo y eso hace que la asistencia sea constante. Además ayudó a incrementar la matrícula", destacó María Rosa Tarragó, docente y responsable del proyecto.
Las familias también valoran el impacto de la iniciativa en el desarrollo de los alumnos, especialmente en aquellos que presentan dificultades de aprendizaje o necesidades educativas especiales.
La experiencia forma parte del modelo pedagógico PIEnsA C.A.D. y PIEnsA 2.0, implementado por la Municipalidad de Córdoba para fortalecer la matrícula y ampliar las propuestas educativas en distintas escuelas municipales mediante la jornada extendida y actividades complementarias.
Desde su reapertura en 2022, tras permanecer 15 años sin actividad escolar, la Escuela Municipal Antonio Sobral incorporó talleres de carpintería, arte y construcción, además de mantener articulación con el IPEA 4 para facilitar la continuidad educativa en el nivel secundario.