Villa Carlos Paz. El director del Instituto Superior Arturo Umberto Illia (ISAUI), Maximiliano Ibáñez, expresó su emoción tras el inicio formal de los trabajos para la construcción de la sede regional de la Universidad Provincial de Córdoba (UPC). El directivo remarcó que la radicación universitaria trasciende la simple obra física, transformándose en una herramienta colectiva de inclusión social y permanencia para los jóvenes del departamento Punilla.
Ibáñez recordó las dificultades históricas que atravesaron las generaciones anteriores del valle, que debían trasladarse obligatoriamente a la capital provincial u otros grandes centros urbanos para continuar sus estudios superiores. Frente a esta realidad, el titular del instituto ponderó el esfuerzo conjunto entre el Gobierno de la Provincia de Córdoba y el municipio local para efectivizar un reclamo comunitario de años.
Inclusión y arraigo en el territorio
En su alocución dirigida a la comunidad educativa presente en el predio, el docente remarcó el rol integrador que cumple el sistema universitario de gestión pública al garantizar el acceso a la educación cerca del hogar de los alumnos.
«Yo soñé mucho con este lugar, pensando en todas estas generaciones que vienen, que ya no tengan que limitar sus estudios a tener que viajar a la ciudad de Córdoba u otro lugar, como me pasó a mí, como le pasó a los profes que hoy son parte de ISAUI, que tuvieron que emigrar a otro lugar para poder estudiar. Y ese es un sueño que hoy comienza a hacerse realidad», manifestó Maximiliano Ibáñez.
En la misma línea, el directivo aportó datos sobre el impacto real que está generando la llegada de las carreras universitarias a la villa serrana: «Esta inversión que hoy hace el gobierno de la provincia de Córdoba no es solamente un edificio. Hoy en ISAUI, el 65% de los ingresantes son primera generación universitaria. Miren si eso no es inclusión».
Un plazo concreto para la transformación urbana
Hacia el cierre de sus declaraciones, Ibáñez instó a los estudiantes y al cuerpo docente a mantener la confianza en el progreso institucional del establecimiento, proyectando que la obra quedará completada en un plazo estimado de 18 meses.
«No pongamos la energía allí donde los sueños son para uno solo. Necesitamos soñar con los demás porque hay una frase que está circulando mucho hoy, es que nadie se salva solo. Miren bien todos estos rincones, recuerden este predio pelado, porque este sueño va a crecer muy rápido y en poco tiempo vamos a estar viendo que los sueños son realidad», finalizó el director.