La investigación judicial en torno al crimen de Rocío Belén Gómez (25) sumó en las últimas horas una derivación de extrema gravedad institucional y penal.
Maximiliano Braudaco, quien permanece alojado en el penal de Cruz del Eje como presunto autor del femicidio ocurrido el pasado 20 de julio en Santa María de Punilla, afronta una nueva acusación formal: abuso sexual reiterado agravado por el vínculo, cometidos presuntamente contra dos niñas de su entorno directo.
La medida fue confirmada por la Fiscalía de Instrucción de Segundo Turno de Cosquín, a cargo de Silvana Pen, que avanzó con la unificación de expedientes al recolectar testimonios periciales y pericias psicológicas que comprometen aún más la situación procesal del imputado.
Nueva imputación y reserva judicial
El giro en la instrucción incorpora delitos de índole sexual que se habrían perpetrado con anterioridad al crimen de Gómez. Por tratarse de víctimas menores de edad y en estricto cumplimiento de la Ley de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, la justicia mantiene bajo secreto estricto las identidades y detalles de los ataques.
Con este nuevo cuadro probatorio, Braudaco suma a la acusación por homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género (femicidio) los cargos por ultrajes sexuales reiterados, lo que descarta cualquier atenuante y proyecta, ante un futuro juicio por jurados populares, la única pena posible de prisión perpetua.
Un historial de violencia y advertencias previas
El asesinato de Rocío Gómez conmocionó a Punilla a mediados de julio, cuando la joven madre —quien tenía una hija en común con el agresor— fue atacada fatalmente. Minutos después del hecho, personal de la Departamental Punilla logró cercar y detener a Braudaco mientras intentaba escapar a pie a pocas cuadras de la vivienda.
La causa expuso además fallas en el seguimiento judicial sobre el agresor:
Condena anterior: En 2025, la Cámara en lo Criminal y Correccional de Cruz del Eje lo había sentenciado a dos años y seis meses de prisión condicional por delitos de violencia familiar.
Incumplimiento de medidas: La condena fijaba reglas de conducta severas, tratamientos y restricciones de acercamiento que el acusado quebrantó en reiteradas oportunidades previo a consumar el femicidio.