La duodécima edición del Festival de Cine Social y Comunitario Invicines comenzará este martes 1 de septiembre en el Centro Cultural Córdoba, con una programación que se extenderá hasta el sábado 5 con entrada libre y gratuita. La propuesta, organizada por Carolina Rojo y Rodrigo Del Canto, nació en 2015 cuando ambos realizaban talleres en contextos de encierro. «Pensábamos que las producciones que hacíamos podrían salir de esos muros, ya que sus realizadoras no lo podían hacer, entonces pensábamos que podíamos generar un espacio para eso», explicó Rojo en diálogo con CDM Noticias.
Con el paso de los años, el festival fue ampliando su alcance y hoy recibe cortometrajes realizados en escuelas, talleres barriales y espacios de formación no convencionales, además de producciones de realizadores independientes que abordan temáticas sociales. «Lo que a nosotros nos interesa mostrar es el cine hecho por las propias comunidades, por los propios protagonistas de las historias, que están adelante y atrás de cámaras», señaló la cineasta. La convocatoria de este año superó las 500 obras provenientes de diversos países, aunque la organización prioriza lo nacional para facilitar la llegada de los realizadores al encuentro.
Una de las particularidades del cine comunitario, según detalló Rojo, es su carácter colectivo que trasciende la firma individual. «La dirección no dice un solo nombre, siempre dice muchos nombres», afirmó, y agregó que este proceso implica construir consensos sobre qué mostrar y cómo hacerlo. Esa dinámica también plantea desafíos hacia adentro de las propias comunidades. «Por ahí todavía les ha costado mostrar en la comunidad porque saben que hay cosas que pueden ser mal vistas», comentó sobre la experiencia de algunos colectivos audiovisuales cordobeses.
La programación comenzará el martes con el panel «Comunicar la diversidad», a cargo de referentes de La Casita Trans Córdoba y el colectivo Furie, seguido por la proyección de la sección «Planeta corazón» con cortos sobre género y diversidades. El miércoles estarán dedicados al cine social y a producciones realizadas por usuarios de salud mental y personas con discapacidad, mientras que el jueves se presentarán las secciones «Juventudes disruptivas» y «Barro y semilla», esta última enfocada en ambiente y pueblos originarios.
El viernes la actividad se trasladará al Centro Cultural de la UNC con la sección «La memoria de los peces», dedicada a los cines comunitarios, que incluirá el corto «Diversos» realizado por estudiantes del IPEM 88 de Capilla del Monte. El sábado el cierre será en el Cineclub Municipal Hugo del Carril con la proyección de «Aeropuertos» y la entrega de reconocimientos. Para quienes no puedan asistir, la organización pondrá a disposición en su página web una selección de doce cortometrajes en el marco de los doce años del festival.
Además de las proyecciones en la capital cordobesa, Invicines mantiene su Ventana San Luis y una función especial en el complejo penitenciario de Bouwer Mujeres, una actividad que se realiza desde los inicios del encuentro. «Eso siempre suele ser una actividad muy hermosa, muy valiosa para nosotros», expresó Rojo sobre la proyección en la cárcel. El festival no es competitivo y se sostiene con la convicción de que «el mayor reconocimiento es el aplauso y las palabras de los espectadores», según consta en la presentación oficial del evento.
Escuchá la entrevista completa acá:
toda la información del Festival en la página web: https://invicines.com.ar/