Miles de afiliados al PAMI en todo el país se ven afectados por una medida de fuerza que llevan adelante médicos de cabecera y odontólogos, quienes este miércoles completarán un paro nacional de 72 horas en reclamo de una actualización de sus honorarios y de la restitución del esquema de pagos que regía hasta marzo.
Los profesionales aseguran que los cambios implementados por el organismo provocaron una fuerte caída en sus ingresos y ponen en riesgo la continuidad de la atención para jubilados y pensionados. La protesta es impulsada por asociaciones médicas de distintas provincias y se desarrolla en medio de un creciente malestar por la situación económica del sector.
Atilio Rossi, presidente de AMECOR y referente de los prestadores de PAMI en Córdoba, sostuvo que la situación se volvió “insostenible” y explicó que el conflicto comenzó luego de la modificación del sistema de remuneración.
“Hasta el 31 de marzo teníamos un esquema mixto. Existía una cápita por paciente y además se reconocía un porcentaje de las consultas realizadas. Desde abril se eliminó el pago por consulta y quedó únicamente la cápita”, señaló durante una entrevista al programa A la Mañana Noticias de Canal 2 CPTV.
Según explicó, aunque la cápita por afiliado pasó de 940 a 2.100 pesos, la eliminación de otros conceptos provocó una reducción real de los ingresos. “Anunciaron un aumento del 150%, pero en la práctica muchos médicos terminaron cobrando un 52% menos que el mes anterior”, afirmó.
Reclaman una actualización urgente
Tras una primera protesta realizada en abril, los profesionales intentaron abrir instancias de diálogo con las autoridades del organismo. Sin embargo, aseguran que la respuesta recibida fue insuficiente.
“Hemos esperado casi un mes y medio. Después de múltiples conversaciones nos informaron que la cápita subiría de 2.100 a 2.400 pesos. Es decir, nos aumentaron apenas 300 pesos por afiliado. Con eso es imposible sostener un consultorio”, expresó Rossi.
Para los prestadores, la mejora anunciada no alcanza para compensar la pérdida sufrida desde la implementación de la resolución 1107/2026, cuestionada por las entidades médicas por haber modificado el esquema de pagos con efectos retroactivos.
“La propuesta es un simulacro. Pasamos de perder el 52% de nuestros ingresos a perder el 48%. Sigue siendo inviable”, remarcó.
“Se está degradando el sistema”
Más allá del reclamo salarial, los médicos advierten sobre las consecuencias que el conflicto puede tener para los afiliados.
“Nos preocupa ver cómo se va produciendo una degradación progresiva del sistema. Cada vez hay más dificultades para conseguir atención y cada vez más médicos deciden renunciar porque no pueden seguir trabajando en estas condiciones”, afirmó Rossi.
El dirigente sostuvo que el primer nivel de atención, integrado por médicos de familia y cabecera, constituye uno de los pilares fundamentales para el cuidado de los adultos mayores.
“El médico de cabecera no trata solamente una enfermedad. Conoce la historia clínica, la familia y las necesidades del paciente. Muchas veces el adulto mayor necesita ser escuchado además de recibir un tratamiento. Si desaparece ese nivel de atención, las consecuencias serán muy graves”, advirtió.
Menos especialistas y turnos cada vez más largos
La problemática también alcanza a clínicas y sanatorios, donde, según los profesionales, la falta de actualización de los aranceles desalienta la participación de especialistas.
“Hoy una consulta especializada ronda los 8.000 pesos. Menos que un kilo de carne. Eso hace que cada vez haya menos profesionales dispuestos a trabajar bajo estas condiciones y que los turnos se otorguen a cuatro o seis meses”, explicó Rossi.
A su entender, la situación genera un efecto dominó que impacta sobre todo el sistema sanitario y afecta especialmente a los sectores más vulnerables.
“Los niños y los adultos mayores son quienes más sufren estas dificultades. Si los médicos dejan de atender porque no pueden sostener sus consultorios, el perjuicio termina recayendo directamente sobre los pacientes”, indicó.
Movilizaciones y recolección de firmas
Mientras continúa la medida de fuerza, las organizaciones médicas impulsan movilizaciones frente a delegaciones de PAMI y avanzan con una campaña de recolección de firmas para exigir una revisión de las medidas adoptadas por el organismo.
“Estamos convocando a pacientes, centros de jubilados y a toda la comunidad para que nos acompañen. Queremos volver a sentarnos a dialogar y encontrar una solución. Si esto continúa, corremos el riesgo de quedarnos sin médicos en muchas regiones del país”, concluyó Rossi.
El paro finalizará este miércoles, aunque los profesionales no descartan profundizar las medidas si no reciben una respuesta concreta a sus reclamos. Mientras tanto, crece la preocupación entre los afiliados por el futuro de la atención médica destinada a los adultos mayores.