Miami. En la jornada de mayor exigencia para el campeón del mundo en lo que va del Mundial 2026, la selección argentina sufrió mucho anoche para vencer por 3-2 a Cabo Verde en tiempo suplementario. Tras lograr el pase a octavos de final, el capitán Lionel Messi reconoció la enorme dificultad del encuentro y se mostró sumamente autocrítico respecto al rendimiento colectivo: “Hay muchas cosas para corregir”, subrayó ante la prensa.
El desarrollo del partido reflejó fielmente las palabras del astro rosarino. La Albiceleste estuvo dos veces en ventaja, pero no logró sostener la diferencia en el tiempo reglamentario debido a la pérdida de la posesión y a la imposibilidad de presionar con eficacia, permitiendo que el conjunto africano explotara sus virtudes. Messi abrió el marcador tras una asistencia precisa de Lisandro Martínez, sumando su séptimo tanto en la competencia. En la prórroga, los goles del propio Martínez y de Cristian Romero completaron el resultado ante un rival competitivo que tuvo al arquero Vozinha como una de sus grandes figuras.
"Sabíamos que iba a ser un partido muy duro... Esto es mata-mata y nadie te regala nada", analizó el futbolista de 39 años. Con vistas al próximo compromiso frente a Egipto por los octavos de final, el cual se disputará el martes en San Francisco, el capitán enfatizó la importancia del descanso y de potenciar aspectos clave como la pelota parada, una vía que resultó determinante para destrabar el cruce ante los africanos.
Con este encuentro, Messi alcanzó su 30ª presentación en Copas del Mundo y estiró su récord como el jugador con más partidos en la historia de la cita máxima. Asimismo, superó al alemán Miroslav Klose para consolidarse como el máximo artillero histórico de los Mundiales con 20 goles anotados a lo largo de sus cinco ediciones disputadas.