El misterio y el horror en torno a la muerte de Guadalupe Ramos comienzan a esclarecerse con datos científicos escalofriantes. Los resultados preliminares de la autopsia realizada al cuerpo de la niñera salteña de 19 años, quien se encontraba desaparecida desde el pasado domingo 21 de junio, confirmaron de forma contundente la hipótesis criminal: fue asesinada.
De acuerdo al peritaje oficial desarrollado por el Servicio de Tanatología Forense del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), la causa eficiente de la muerte de Guadalupe fue asfixia por ahorcamiento. El informe forense ya fue entregado a la fiscal penal María Soledad Filtrín Cuezzo, quien lidera la instrucción de este crimen que mantiene en vilo a San Ramón de la Nueva Orán.
La fecha del crimen y una escena reveladora
Los profesionales del CIF lograron determinar, además, un factor cronológico clave para la causa: el momento del deceso de la adolescente coincide de manera exacta con el domingo 21, el mismo día en que se denunció su desaparición. Esto refuerza la teoría de que Guadalupe fue capturada y ejecutada pocas horas después de perderse su rastro.
Otro detalle estremecedor que trascendió desde el círculo de la investigación se ubica en el lugar del hallazgo del cadáver —la vivienda de un familiar de la víctima—.
En la escena del crimen, los peritos secuestraron un elemento constrictor cuyos componentes y dimensiones resultan «totalmente compatibles» con las marcas traumáticas observadas en la zona del cuello de la joven durante el examen en la morgue.
Si bien esta mecánica de muerte deberá ser ratificada en los próximos días mediante estudios anatomopatológicos complementarios, la certeza de la intervención de terceros en el lugar ya modificó el rumbo de las actuaciones.
Un exnovio detenido y la prohibición de cremar el cuerpo
Con la confirmación del homicidio, la Justicia salteña direccionó sus sospechas hacia el círculo íntimo de la víctima. Actualmente, un exnovio de Guadalupe se encuentra detenido y permanece incomunicado como el principal sospechoso del ataque.
Mientras tanto, la fiscal Filtrín Cuezzo ordenó en las últimas horas que el cuerpo de la niñera sea entregado a sus familiares directos para que puedan proceder a la correspondiente inhumación. No obstante, la funcionaria judicial impuso una estricta restricción que prohíbe la cremación de los restos. La medida preventiva responde a la posibilidad latente de que surjan nuevos interrogantes en la investigación y se requiera, a futuro, una exhumación para pericias científicas.
En paralelo a las evidencias forenses, un equipo de investigadores civiles trabaja contrarreloj en el norte provincial. Se está llevando a cabo un minucioso relevamiento de testimonios vecinales y el análisis pormenorizado de las cámaras de seguridad —tanto públicas como de comercios privados— con el único objetivo de reconstruir el recorrido y las últimas horas con vida de Guadalupe.