Luego del encuentro del martes pasado en la Sala Luis Berti entre vecinos, funcionarios municipales y técnicos del INTA, los vecinos autoconvocados que presenciaron la reunión nos detallaron los puntos que quedaron claros y que consideraron importante compartir con toda la comunidad.
Compartimos a continuación, de forma textual, los 8 puntos que nos detallaron:
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Se está produciendo un crecimiento urbano importante en toda la zona oeste de la Ruta 38.
Desde el Aeroclub hasta San Ignacio se están desarrollando distintas urbanizaciones, muchas de ellas con lotes pequeños y presentaciones aisladas ante el Municipio. Según lo informado, el Municipio viene dando el visto bueno a estas presentaciones, que se basan en gran parte en derechos posesorios y no títulos. -
En el caso de Proland, el desarrollo ya está avanzado.
Hasta el momento se habrían presentado, como mínimo, 247 mensuras. Durante el encuentro, Pablo Alicio confirmó que 80 planos de mensura ya fueron aprobados definitivamente por el Municipio. Además, ya existen 3 viviendas, un SUM y una cisterna construida, que puede verse al ingresar por el camino al Aeroclub.
El planteo que surge es que, en lugar de presentar el proyecto como un desarrollo integral, se estarían presentando lotes individuales ante el Municipio y la Provincia. Esto permitiría avanzar sin atravesar los procesos ambientales que corresponden a desarrollos de esta magnitud. -
El informe preliminar del INTA encendió una señal de alerta muy clara.
En la presentación del prediagnóstico elaborado por el INTA, que también se expuso el martes, quedó claramente señalado que esta zona es área de nacientes de agua y forma parte de la cuenca que abastece no solo a La Cumbre, sino también a otros cinco pueblos. El informe plantea la necesidad de conservar esta zona y evitar una alta densidad poblacional. Esto es especialmente importante teniendo en cuenta la situación de emergencia hídrica que estamos atravesando.
El informe sumó una mirada técnica a los talleres con vecinos que se trabajaron en el marco del POAT donde los mismos manifestaron su voluntad de mantener a La Cumbre con su identidad ecológica y natural, además de la importancia de priorizar los recursos críticos como el agua para establecer el marco del desarrollo. -
También quedó claro que existe una preocupación muy fuerte de la comunidad.
Como expresó una de las vecinas durante el encuentro, el Municipio no cuenta hoy con la licencia social para avanzar con este tipo de crecimiento urbano en un contexto de escasez de agua. Esto fue expresado tanto por vecinos de La Cumbre como por vecinos de otros pueblos que también estaban presentes.
No se trata de estar en contra del desarrollo. Se trata de preguntarnos qué tipo de desarrollo queremos y si podemos sostenerlo con los recursos que tenemos. -
El argumento de que “hay un loteo de 1940 y por eso hay que aprobar las mensuras” tiene que ser revisado.
Ese fue uno de los argumentos planteados por el Municipio. Sin embargo, durante el encuentro surgieron elementos que muestran que la situación no es así. Según lo explicado, muchos de esos lotes históricos no cuentan con título de propiedad, sino que se encuentran bajo derechos posesorios. En ese contexto, existirían herramientas de planificación que permitirían al Municipio establecer condiciones sobre esos terrenos.
Entre ellas se encuentra la Ordenanza Z12, que establece superficies mínimas de 3 hectáreas para uso residencial y 5 hectáreas para fines comerciales en esa zona.
El propio Municipio informó que los loteos históricos abarcarían alrededor de 5.000 lotes pequeños a lo largo de toda esta extensión de la cabeza de cuenca. Para dimensionar lo que esto significa: La Cumbre tiene actualmente menos de 3.000 viviendas. -
INTA: Un loteo histórico no significa necesariamente que la urbanización sea inevitable.
Este fue otro de los puntos importantes planteados por el INTA: la existencia de una expectativa de urbanización desde 1940 no genera, por sí sola, un derecho a urbanizar sin límites. Si una zona no está consolidada y aparecen nuevos argumentos que justifican su preservación —como la escasez de agua o la importancia ambiental de la cuenca—, el Municipio y la Provincia tienen herramientas para establecer nuevas condiciones y restricciones.
Los municipios tienen un rol central en el ordenamiento territorial y pueden definir condiciones para las construcciones, incluso sobre terrenos que forman parte de loteos antiguos. Por eso es fundamental que el Municipio trabaje junto con la Provincia y busque los mecanismos necesarios para proteger esta zona. Si el Municipio realmente decide limitar estas urbanizaciones, puede hacerlo. -
Los vecinos no estamos en contra del progreso.
Lo que estamos planteando es algo mucho más simple: no queremos un crecimiento desordenado e irresponsable que avance sin tener en cuenta los recursos que lo hacen posible. El agua es uno de esos recursos críticos. Y no estamos hablando solamente del agua de La Cumbre: estamos hablando de una cuenca que abastece también a otros cinco pueblos.
Estamos en un momento bisagra. Lo que se decida ahora puede determinar cómo será nuestra comunidad dentro de 10, 20 o 30 años. -
El Municipio manifestó su intención de avanzar en esa dirección.
Durante el encuentro, el Municipio se comprometió a trabajar hacia una planificación que contemple esta problemática.
Los vecinos propusimos avanzar en los próximos días con una propuesta concreta que pueda ser trasladada también a los demás municipios involucrados y, desde allí, trabajar en conjunto en el ámbito provincial.
Ahora queda lo más importante: ver si efectivamente se produce un cambio en el rumbo de las decisiones y si el Municipio está dispuesto a actuar con responsabilidad frente a la situación hídrica y a escuchar la voluntad de la comunidad.
Porque todavía estamos a tiempo. La oportunidad de planificar está ahora. Después, puede ser demasiado tarde.
Un tema que no puede esperar
La discusión sobre los loteos del oeste de la Ruta 38 no es una cuestión menor ni un debate entre vecinos. Es la planificación del futuro de La Cumbre y de toda la región. Es la proteccion de una cabecera de cuenca, del lugar donde nace el agua. Agua que hoy escasea y que abastece a seis pueblos. Cada lote que se aprueba sin una mirada integral es una presión más sobre un recurso que ya está en emergencia.
No se trata de frenar el desarrollo, sino de decidir qué desarrollo es posible y sostenible con el agua que tenemos. Si se avanza de forma desordenada, con 5.000 lotes sobre una zona que debe ser conservada, el costo lo vamos a pagar todos en 10 o 20 años, cuando ya no haya vuelta atrás. Es de vital importancia abordar esta problemática, con información técnica, con participación real y con decisiones que miren más allá de la coyuntura
(Fuente: Vecinos autoconvocados de La Cumbre presentes en la reunión de Sala Luis Berti)