Lo que iba a ser una sola función ya es historia: las entradas para el sábado 18 de julio volaron y el ensamble de Sergio Dawi, Semilla Bucciarelli, Tito Fargo y Hernán Aramberri confirmó una segunda fecha para el viernes 17 a las 23.55 en el mismo escenario.

Mantener viva una obra que marcó a fuego el rock nacional no se trata de repetir viejos discos, sino de hacerlos arder de nuevo. Con esa idea, el grupo decidió extender su paso por Córdoba y compartir su arte con el público que se quedó sin lugar.

Diez años de gira por Argentina y Uruguay avalan a esta formación que elige la independencia por sobre la lógica industrial. El bajo de Bucciarelli, el saxo de Dawi, la guitarra de Fargo y la batería de Aramberri se ensamblan con un objetivo claro: que el espíritu de aquellos temas no se apague. «Esto es un homenaje al público», sintetiza Bucciarelli.

La banda estable incluye además a Jorge Cabrera, Oscar Kamienomosky y Mariano Pirato, pero el proyecto siempre se abrió a invitados de lo más variado. Desde Lito Vitale y Willy Crook hasta Lula Bertoldi, Mavi Díaz y Julieta Laso, el repertorio original se tiñó de rock pesado, tango y hasta experimentación visual, demostrando que la obra respira y se transforma con cada encuentro.

La Kermesse nació casi sin querer, cuando SemiDawi empezó a mezclar música con imágenes y la idea fue creciendo hasta convocar a viejos compañeros de ruta. Hoy, con más de cien shows encima, la banda llega a Córdoba con dos fechas y una certeza: la misa ricotera tiene muchas vidas.