Cuando llegan los días fríos, las recetas caseras, calientes y fáciles de hacer se convierten en las grandes protagonistas de la cocina. En ese grupo entra este pastel de choclo, cebolla y queso, una preparación cremosa, económica y muy rendidora que se hace con ingredientes simples y conquista por su sabor.

La combinación entre el choclo y el queso es una de las más irresistibles. El dulzor natural del maíz se mezcla con la suavidad de la cebolla cocida lentamente y el queso fundido, dando como resultado un plato reconfortante, con interior cremoso y una superficie gratinada que recuerda a los clásicos budines salados.

Además, no lleva masa, por lo que resulta mucho más práctico y liviano. Puede servirse como plato principal acompañado de una ensalada o verduras asadas, aunque también funciona muy bien como guarnición para carnes.

Ingredientes

  • 2 latas de choclo cremoso o 4 choclos desgranados
  • 2 cebollas grandes
  • 3 huevos
  • 200 gramos de queso cremoso o mozzarella
  • 100 gramos de queso rallado
  • 2 cucharadas de maicena
  • 100 ml de leche
  • Sal y pimienta
  • Nuez moscada (opcional)
  • Manteca o aceite

Cómo preparar el pastel de choclo, cebolla y queso

  1. Cortar las cebollas en tiras finas y cocinarlas en una sartén con un poco de aceite o manteca hasta que queden transparentes y apenas doradas.
  2. En un bowl mezclar el choclo cremoso, los huevos, la leche y la maicena. Condimentar con sal, pimienta y nuez moscada.
  3. Incorporar las cebollas cocidas y parte del queso cortado en cubos.
  4. Volcar la preparación en una fuente para horno previamente aceitada.
  5. Cubrir con el resto del queso y espolvorear queso rallado por encima.
  6. Llevar a horno medio durante aproximadamente 35 o 40 minutos, hasta que la superficie quede dorada y gratinada.

El resultado es un pastel suave, húmedo y muy sabroso, ideal para compartir en familia y aprovechar ingredientes que casi siempre hay en casa.