Pipo pasó de estar accidentado y sin dueño en una calle de Villa Carlos Paz a tener una nueva familia. El perro fue adoptado luego de recuperarse y actualmente atraviesa el período de adaptación en su nuevo hogar.
Su historia comenzó cuando una denuncia realizada a través del 147 alertó sobre la presencia de un perro accidentado y sin propietario en la vía pública.
Pipo fue trasladado a los caniles, donde recibió atención y logró una pronta recuperación. Durante ese tiempo también mostró ser un perro sociable, alegre y juguetón, por lo que quedó en condiciones de ser adoptado.
Finalmente apareció una familia dispuesta a darle una nueva oportunidad. Los adoptantes cumplieron con los requisitos establecidos y cuentan con una vivienda con patio cerrado para recibirlo.
Ahora Pipo se encuentra atravesando su período de adaptación junto a quienes serán sus nuevos compañeros de vida.
El caso fue compartido por Familias con Huellas, que celebró la adopción y la posibilidad de que otro perro rescatado deje los caniles para comenzar una nueva etapa.