Ante más de 200 militantes y dirigentes reunidos en Villa María, el senador nacional Luis Juez convocó a fortalecer la estructura territorial del Frente Cívico y planteó la necesidad de construir una alternativa política capaz de competir por el gobierno de Córdoba en 2027.

“La discusión que tenemos que dar hoy es para organizarnos, prepararnos, buscar a los mejores, estudiar los temas y armar un gran equipo en cada uno de los pueblos y ciudades de nuestra provincia”, sostuvo durante el Encuentro Regional realizado el viernes por la noche.

Juez estuvo acompañado por referentes locales y provinciales del espacio, además de dirigentes de otros sectores políticos. Durante su exposición, remarcó que el principal desafío inmediato es fortalecer la organización y generar consensos dentro de la oposición.

“Recién después podremos pensar en las candidaturas y decidirlas junto a las otras fuerzas que integran la alianza. Es como en el fútbol: juega el que mejor está. Esa es una discusión que vamos a tener que dar con mucha inteligencia y sinceridad”, afirmó.

El senador también hizo hincapié en la necesidad de ampliar los acuerdos políticos. “Tenemos que hablar con todos los sectores y entender que, si estamos juntos, podemos gobernar Córdoba”, expresó.

En otro tramo de su discurso, cuestionó al oficialismo provincial y advirtió sobre una posible estrategia para fragmentar a la oposición. “La única chance que tiene este gobierno desgastado de Llaryora es dividir a la oposición y van a hacer hasta lo imposible para lograrlo. Por eso tenemos que ser muy inteligentes para terminar con 28 años de peronismo en la provincia”, señaló.

Juez agradeció la presencia de dirigentes y militantes que llegaron desde distintos puntos de Córdoba y destacó el compromiso de quienes participaron del encuentro. “Eso muestra el interés y el entusiasmo que todos tenemos por cambiar de una vez y por todas el signo político de esta provincia”, manifestó.

Sobre el final, dejó una de las definiciones más contundentes de la jornada al referirse a la calidad ética de la dirigencia política. “Cuántas generaciones más tienen que pasar para que entendamos que esto puede cambiar, que robar y mentir es un delito, que necesitamos dirigentes que estén en otra categoría ética y que uno no se mete en la política para cambiar el patrimonio sino para cambiarle la vida a la gente”.