El cielo cordobés fue testigo durante la noche del jueves y la madrugada de este viernes del último eclipse lunar del 2026: en el marco del fenómeno conocido como Luna de Sangre. El evento astronómico tiñó al satélite natural de intensos tonos rojizos, cobrizos y anaranjados, cautivando a miles de observadores en toda la provincia y el país.
El evento consistió en un eclipse parcial profundo, donde la umbra terrestre cubrió la mayor parte de la superficie lunar. Este efecto lumínico se produce cuando la atmósfera de la Tierra filtra la luz solar, dispersando las frecuencias azules y proyectando únicamente haces rojizos sobre el satélite.
El desarrollo del fenómeno siguió una marcada cronología durante la noche:
22:24 (jueves): Inicio de la fase penumbral.
23:33 (jueves): Comienzo de la fase parcial visible.
01:12 (viernes): Punto máximo de ocultamiento y mayor intensidad del color cobrizo.
02:52 (viernes): Finalización de la fase parcial.
04:01 (viernes): Cierre definitivo del ciclo astronómico.
El eclipse pudo apreciarse a simple vista sin riesgo para la salud visual, a diferencia de los eclipses solares, aunque muchos aficionados emplearon binoculares y telescopios para registrar detalles de los cráteres y la transición de sombras.
Con este evento se cerró el calendario de eclipses lunares de 2026, tras el eclipse del pasado 3 de marzo. El próximo fenómeno de estas características ocurrirá el 20 de febrero de 2027.