El partido entre Argentina y Suiza dejó una de las imágenes más impactantes del Mundial 2026. Lionel Messi terminó con el rostro ensangrentado luego de recibir un fuerte golpe del capitán suizo, Granit Xhaka, que le provocó un corte en el párpado derecho.
La acción ocurrió en el segundo tiempo, cuando ambos futbolistas disputaban una pelota dividida. El contacto dejó al capitán argentino con una profunda herida sobre el ojo, lo que obligó a la intervención inmediata del cuerpo médico de la Selección.
Messi fue atendido al costado del campo, donde los médicos limpiaron la sangre y lograron detener el sangrado antes de autorizar su regreso al partido. A pesar del golpe y de la visible lesión, el rosarino decidió continuar jugando y no necesitó ser reemplazado.
La imagen del número 10 con el rostro marcado rápidamente recorrió el mundo y se volvió viral en redes sociales, donde miles de hinchas destacaron la entrega y el compromiso del capitán argentino en un encuentro de máxima exigencia.
Más allá del susto, Messi completó el partido y fue uno de los referentes del equipo en una noche muy exigente que terminó con la clasificación argentina a las semifinales tras imponerse 3-1 en el tiempo suplementario. El equipo de Lionel Scaloni selló el triunfo gracias a los goles de Alexis Mac Allister, Julián Álvarez y Lautaro Martínez, luego del empate parcial de Dan Ndoye para los suizos.
Aunque la lesión generó preocupación entre los hinchas, los primeros reportes indican que se trató únicamente de un corte superficial en el párpado, sin comprometer la visión del capitán, quien pudo finalizar el encuentro con normalidad.