Una verdadera tragedia vial tiñó de luto el pasado fin de semana a la provincia de Buenos Aires. Cinco integrantes de una misma familia, incluyendo a dos menores de edad, perdieron la vida de forma instantánea tras ser embestidos por una camioneta Volkswagen Amarok que circulaba a altísima velocidad por la Ruta 6, a la altura de la localidad de San Vicente.
Mientras la justicia investiga el hecho bajo la carátula de homicidio culposo, los detalles que trascendieron a través de los testigos pintan una escena de horror e imprudencia extrema.
Un sobrepaso a 180 km/h y la devastación inmediata
Micaela Cramer, una vecina que viajaba junto a su esposo e hijos con destino a San Vicente, se convirtió en una testigo clave de la causa. Minutos antes de las 23:00 del sábado 23 de mayo, la Amarok gris conducida por L. P., un estudiante universitario de 28 años vecino de Quilmes, los sobrepasó en la ruta como un ráfaga. «Nos pasó a unos 180 km/h. Nos podría haber tocado a nosotros»; relató Micaela en diálogo con la prensa, aún conmocionada por haber salvado su vida de milagro.
Pocos kilómetros más adelante, el panorama se volvió de terror. La camioneta había embestido por detrás a un Peugeot 207 blanco en el que viajaba la familia damnificada. El impacto en el carril con dirección a Cañuelas fue tan violento que el auto quedó reducido a chatarra. «Cuando me acerqué, ya se veía que no había nadie con vida»; describió la mujer.
El milagroso rescate de un bebé y la reacción del acusado
En medio de la desesperación y la oscuridad de la noche, el instinto de Micaela cambió el rumbo del operativo de asistencia: «No sé por qué, pero tuve el presentimiento. Prendí la linterna del celular y ahí me di cuenta de que había un bebé».
De inmediato, su esposo junto a un bombero que transitaba de civil por la zona rompieron el parabrisas destruido para extraer a la criatura. Al constatar que aún presentaba signos vitales, lo entregaron de urgencia a una ambulancia que pasaba casualmente por la ruta, logrando su traslado inmediato al hospital de San Vicente.
A pocos metros de la marea de hierros retorcidos, el conductor de la camioneta se encontraba ileso. Según los testigos, el joven salió caminando por sus propios medios, se agarraba la cabeza y repetía una y otra vez: «No, mirá lo que hice». Posteriormente, se sentó en el pasto negándose a mirar la escena. Versiones de otros automovilistas indican que el imputado regresaba de una fiesta en la zona de Brandsen.
Identificación de las víctimas y situación judicial
La policía bonaerense identificó a la conductora del Peugeot como Serafina Benítez Cabañas, de 31 años, domiciliada en Guernica. La mujer viajaba acompañada por Juan Aníbal López Rodríguez (29), otro adulto cuya identidad se intenta establecer, y dos menores de edad. Lamentablemente, el personal médico constató el deceso de los cinco ocupantes en el lugar del hecho.
Por orden de la fiscalía interviniente, el conductor de la Amarok fue hospitalizado para la realización compulsiva de un examen de sangre que determine de forma fehaciente si manejaba bajo los efectos del alcohol o sustancias, cuyos resultados se esperan para las próximas horas. Actualmente, el joven se encuentra detenido y alojado en la Comisaría Primera de San Vicente.