La música estadounidense despidió a una de sus mayores leyendas: Dolly Parton murió este martes a los 80 años en su casa de Nashville, Tennessee, acompañada por sus seres queridos. La noticia fue confirmada oficialmente a través de las redes de la artista mediante un video que su sobrino había preparado con anticipación por pedido expreso de la propia cantante.
Durante los últimos meses, el estado de salud de Parton había generado preocupación entre sus seguidores, lo que motivó la cancelación de varias presentaciones.
Tras el fallecimiento en marzo de 2025 de su esposo, Carl Dean, la artista reconoció atravesar un período de desgaste físico, y aunque en mayo reportó mejorías en su tratamiento médico, su regreso definitivo a los escenarios no logró concretarse.
Madrina, mentora y guía artística
Más allá de su impacto como solista, Dolly Parton mantuvo una relación entrañable y formativa con Miley Cyrus. Su amistad histórica con Billy Ray Cyrus la llevó a convertirse en la madrina de la estrella pop, acompañándola desde su infancia y durante su etapa de consagración internacional.
Parton resultó una figura clave de apoyo y mentoría cuando Cyrus decidió encarar su transición artística tras el fenómeno juvenil de Hannah Montana, compartiendo escenarios y colaboraciones a lo largo de los años.
Un legado que marcó a varias generaciones
Nacida en 1946 en Pittman Center, en el seno de una familia numerosa de doce hermanos, Parton dio sus primeros pasos en la música dentro de la iglesia de su abuelo antes de lanzar su álbum debut en 1967, Hello, I'm Dolly.
A lo largo de seis décadas de trayectoria, compuso e interpretó himnos inoxidables que trascendieron las fronteras del género country, entre los que destacan «Jolene», «9 to 5» y la canción «I Will Always Love You».
Su talento, carisma y capacidad compositiva la consolidaron como un ícono cultural eterno que transformó para siempre la historia de la música popular.