Hay noches en las que la lectura deja de ser una actividad solitaria y se transforma en una experiencia compartida. Desde el escenario, alguien toma un libro, elige un texto, se acerca a un micrófono y empieza a leer. Del otro lado, otras personas escuchan. Puede ser una poesía, un cuento, unas palabras propias o aquellas que alguien más escribió y que, por algún motivo, vale la pena volver a compartir.

Con esa idea, Viva Falucho vuelve a realizar su Noche de Lecturas. La cita será este domingo 11 de octubre, desde las 20.30, en Falucho 153, con una propuesta abierta a quienes quieran leer, escuchar y encontrarse alrededor de la palabra.

“Es un espacio de micrófono abierto donde cualquiera puede venir a compartir su palabra, puede traer textos propios, puede leer textos de otros que le gusten, puede compartir algo de lectura y música también”, cuenta Melisa Schneider, integrante del espacio teatral Viva Falucho.

Es la segunda edición de esta propuesta y la intención, explica Melisa, es sostener un lugar donde la lectura pueda circular por fuera de los formatos más tradicionales y convertirse también en una forma de encuentro.

“Es para aquellas personas amantes de los libros, de las poesías, de las historias, de los cuentos”, señala. Y agrega que la propuesta tiene que ver con “generar espacios de encuentro que fomenten la lectura y el compartir las lecturas, los libros”.

Una historia familiar

Después de las lecturas, la noche continuará con cine. A las 21.30 será el turno de Mujeres desesperadas, un cortometraje independiente inspirado en el cuento homónimo de Samanta Schweblin.

La película tiene, además, una historia particular detrás de su realización. Fue filmada en 2023 y está protagonizada por Melisa Schneider y su prima, Gala Schneider. La propuesta nació de una conversación entre ambas y de la combinación del teatro y con el cine.

“Se lo propuse hacer. Ella es más del palo del cine y de la filmación, yo más del palo del teatro. Y fue como: bueno, sí, hagámoslo”, recuerda Melisa.

A partir de ahí comenzaron a darle forma al proyecto. Consiguieron algunos extras y eligieron como escenario Dique Luján, una localidad ubicada en el partido de Tigre, Buenos Aires, el lugar donde habían vivido sus abuelos.

 “Mi prima usó el vestido de novia de mi tía y yo usé el de mi mamá”, cuenta Melisa.

La elección no solo permitió resolver parte de la propuesta estética del cortometraje, sino que terminó sumando otra capa de sentido a una producción atravesada desde el comienzo por los vínculos familiares.

El universo de Schweblin fue el punto de partida. Mujeres desesperadas trabaja sobre ese clima extraño, inquietante y por momentos surrealista que caracteriza buena parte de la narrativa de la autora. En el relato aparecen mujeres que abandonan sus vestidos de novia y quedan inmersas en situaciones que escapan de lo cotidiano.

La adaptación cinematográfica buscó trasladar parte de ese clima a las imágenes, aprovechando también las características del lugar elegido para filmar.

El rodaje se realizó en 2023, pero el cortometraje recién pudo estrenarse este año. El proceso de edición llevó más tiempo del previsto, debido, entre otras cuestiones, a los tiempos disponibles de las personas que participaron de esa etapa. La música original fue realizada por Ezequiel Vallejo.

Ésta será la segunda oportunidad en que Mujeres desesperadas se presenta ante el público. Y el encuentro con Viva Falucho resulta significativo: una producción que nació desde el teatro y el cine vuelve ahora a encontrarse con otra expresión artística, la lectura.

La palabra que circula

La propuesta de este domingo no está pensada como una actividad cerrada ni como una presentación formal de escritores y escritoras. El micrófono abierto busca justamente que la palabra circule y que quienes se acerquen puedan decidir cómo participar.

Leer. Escuchar. Compartir. Volver a encontrarse con una historia conocida. Después llegará el cine, con una producción independiente que nació de una propuesta entre primas, dos vestidos de novia guardados en una familia y un escenario ligado a la memoria de sus abuelos.

Este domingo la noche en Viva Falucho propone que distintas expresiones pueden convivir en un mismo espacio: libros, voces, música, cine y la posibilidad de encontrarse con otros y otras a través de las historias.