Este viernes, un nutrido grupo de padres y allegados a los alumnos del Jardín de Infantes Niño Dios, de barrio La Quinta, se movilizaron a los Tribunales de Carlos Paz para pedirle a la Justicia que acelere la investigación en torno a los presuntos abusos denunciados en ese establecimiento.
Hasta el momento son cinco las denuncias presentadas y todas se reunieron en la Fiscalía del Tercer Turno, a cargo de Jorgelina Gómez.
La convocatoria se desarrolló en un contexto marcado por las recientes decisiones adoptadas por el Arzobispado de Córdoba, que confirmó oficialmente el apartamiento del sacerdote al que apuntan las denuncias de los padres, Alejandro Nicola, y comunicó además la renuncia del representante legal de la institución, Freites Varela.
Durante la movilización, la abogada querellante Macarena Martín sostuvo que las familias recibieron con sentimientos encontrados el comunicado eclesiástico. Según explicó, existía malestar porque inicialmente se informó que el sacerdote se había apartado por voluntad propia, mientras que posteriormente el Arzobispado confirmó que fue apartado de sus funciones.
«Para las madres no es lo mismo que el sacerdote haya decidido alejarse a que haya sido apartado por la institución», señaló la letrada.
Pedido de imputación
La abogada confirmó que la querella había solicitado formalmente la imputación del sacerdote investigado, al considerar que existían pruebas suficientes para avanzar en esa dirección.
La abogada destacó especialmente la incorporación de una quinta denuncia, cuyo testimonio calificó como «muy contundente». Según indicó, el relato coincidía con los aportados por otros menores y describía situaciones similares a las denunciadas anteriormente.
«Consideramos que con esta última declaración están todos los elementos sobre la mesa como para lograr la imputación del sacerdote», afirmó.
La letrada señaló además que las denuncias involucraban a niños de distintos turnos del establecimiento educativo, tanto de la mañana como de la tarde.
Investigación a directivos
Otro de los planteos presentados por la querella apuntó a ampliar la investigación hacia quienes integraban la conducción de la institución educativa.
Martín sostuvo que solicitaron a la Fiscalía que investigara a directivos, responsables del establecimiento y a todas aquellas personas que pudieron haber tenido conocimiento de los hechos o que, por acción u omisión, no habrían adoptado medidas suficientes ante las denuncias.
La abogada recordó que las primeras advertencias sobre la situación habrían sido comunicadas durante mayo del año pasado, tanto en sede judicial como dentro del propio colegio.
Preocupación por un posible viaje
Entre los planteos efectuados ante la Justicia, la querella también manifestó preocupación por información recibida acerca de un supuesto viaje al exterior que tendría previsto realizar el sacerdote investigado a fines de junio.
Martín indicó que solicitaron a la Fiscalía que adoptara las medidas necesarias para garantizar el desarrollo de la investigación y evitar cualquier situación que pudiera dificultar el avance de la causa.
La abogada explicó que una eventual restricción para salir del país dependería de las decisiones procesales que adoptara la Fiscalía y de la situación judicial del denunciado.
La movilización buscó visibilizar el reclamo de las familias y mantener la presión para que la causa avance. Entre los pedidos centrales figuraron la imputación del sacerdote denunciado, la ampliación de la investigación a otros posibles responsables y una mayor intervención de los organismos vinculados al ámbito educativo. Mientras tanto, la causa continúa bajo secreto de sumario.
Foto: Luis Tórtolo