El femicidio de Agostina Vega destapó un entramado de terror e impunidad. En las últimas horas, la joven que denunció a Claudio Barrelier en mayo de 2025 habló por primera vez con Cadena 3 y brindó un testimonio estremecedor sobre el calvario que vivió en la vivienda de barrio Cofico, el mismo domicilio donde hoy se concentra la investigación por el crimen de la adolescente.

En aquel entonces, la víctima tenía 20 años y logró salvar su vida milagrosamente tras escapar atada y semidesnuda a la calle. A pesar de la gravedad del hecho, por el cual Barrelier fue imputado por privación ilegítima de la libertad, el hombre recuperó la libertad el 26 de mayo de 2025 tras pasar apenas 20 días preso y pagar una fianza de 5 millones de pesos.

La secuencia del terror dentro de la vivienda

Según el crudo relato de la víctima, ella ingresó al domicilio junto a Barrelier, quien inmediatamente trancó la puerta. «Yo no tenía miedo, pero presentía algo»; recordó. A partir de ese momento, el agresor comenzó a exhibir conductas amenazantes con un cigarrillo en la mano para luego extraer un arma de fuego. 

La reconstrucción del ataque detalla la extrema violencia psicológica y física a la que fue sometida. El acusado la obligó a sentarse en el sillón y le exigió saber a quién le había pasado su ubicación. Luego le quitó el celular, la forzó a ir hacia la cama y le exigió que se quitara la ropa. Ante los llantos y súplicas de la joven, quien le llegó a decir que «podría ser su hija», el agresor argumentó con frialdad que unas personas debían verla para «confiar en ella». Armado con una pistola y una cinta adhesiva nueva, Barrelier procedió a maniatarla. «Me ata los pies, me ata las manos y me tapa la boca con cinta»; detalló la víctima.

La joven logró sobrevivir gracias a que los nudos de sus pies no quedaron bien sujetos, lo que le permitió correr desesperada hacia la vía pública en ropa interior, donde un grupo de chicos la auxilió y le dio una remera.

Las fallas judiciales y el ocultamiento del agresor

Al llegar la Policía al lugar, Barrelier intentó desvincularse por completo del hecho asegurando que «no la conocía». Posteriormente, se realizó un allanamiento en el lugar —donde también se encontraban la pareja y la hija del acusado— y se hallaron las prendas de la víctima, aunque nunca aparecieron el teléfono celular, el cuchillo ni la pistola utilizada en la privación.

La joven expresó una crítica contundente hacia el accionar de los magistrados y fiscales intervinientes. «Yo presenté todo tipo de pruebas. Creo que fue muy injusto de parte de la Justicia que no hayan hecho nada y que lo hayan dejado preso 20 días»; soltó.

Asimismo, la víctima denunció que había solicitado formalmente ser notificada en caso de que el delincuente fuera liberado, pero las autoridades jamás le dieron aviso. «Me retienen el celular y de ese día no supe más nada del caso»; reclamó.

Un dolor que se transformó en pedido de justicia

El desenlace fatal de Agostina Vega causó un profundo impacto en la denunciante, quien admitió sentir un enorme temor pero decidió hablar para que el crimen no quede impune. «Podría haber sido yo. Que no tuvo la misma suerte que tuve yo en salir. Tuve mucho miedo. No voy a mentir que ahora también tengo miedo, pero yo creo que si hablo ahora es porque quiero que se haga justicia por esa nena»; concluyó de forma desgarradora.