En el marco de las celebraciones por su 453° aniversario, la ciudad de Córdoba ratifica su estatus como uno de los centros turísticos y culturales más atractivos del interior del país. Con una fusión perfecta entre su arquitectura colonial, tesoros religiosos y una moderna movida urbana, repasamos las cinco paradas obligatorias para comprender el encanto de la Docta.
1. La Manzana Jesuítica y la Iglesia Catedral
Ubicada en el casco histórico, la Manzana Jesuítica fue declarada Patrimonio de la Humanidad y es considerada la quinta maravilla artificial de la provincia. A pocos metros se erige la Iglesia Catedral, concebida como templo mayor desde los orígenes de la fundación y dueña de una riqueza arquitectónica imponente.
2. La Iglesia de los Capuchinos
Ubicada en el barrio Nueva Córdoba, el templo del Sagrado Corazón de Jesús —obra del arquitecto Augusto Ferrari— resalta como una de las estructuras neogóticas más bellas de la Argentina. Elegida como la Primera Maravilla Artificial de la Ciudad, cautiva con sus detalles enigmáticos y la icónica torre trunca que simboliza la materia que muere, en contraste con la torre de 70 metros que representa el ascenso del alma.
3. El Paseo del Buen Pastor
Lo que durante casi un siglo funcionó como una cárcel de mujeres, hoy es el epicentro del encuentro juvenil y cultural en la zona de Nueva Córdoba. Este multiespacio ofrece galerías de arte, locales gastronómicos y su clásico espectáculo nocturno de aguas danzantes.
4. La Cañada y el Barrio Güemes
El cauce de La Cañada, encuadrado por sus tradicionales murallones de piedra y las copas de los árboles de tipas, es la postal cordobesa por excelencia. El tramo desemboca en el bohemio Barrio Güemes, famoso por albergar el Paseo de las Artes —la tradicional feria de pulgas y artesanos de los fines de semana— y una amplia oferta culinaria y de diseño.
5. Parque Sarmiento y el Palacio Ferreyra
El mayor pulmón verde del centro de la ciudad invita a disfrutar de actividades al aire libre con su clásica laguna artificial. En sus márgenes, se destaca el Museo Superior de Bellas Artes Evita, emplazado en el majestuoso Palacio Ferreyra, una imponente casona de estilo francés inaugurada en 1916 que resguarda obras de los máximos referentes del arte nacional.