El trágico desenlace de la búsqueda de Karina Cáceres dejó al descubierto una trama de horror en la localidad bonaerense de José C. Paz. Tras seis días de desesperación, el cuerpo de la joven de 22 años fue hallado en el pozo ciego de la vivienda de un vecino. La causa, que inicialmente se tramitaba como una averiguación de paradero, dio un giro drástico y se investiga como femicidio.
Karina era madre de un niño de 7 años y su rastro se había perdido en la madrugada del pasado domingo 12 de julio. Su pareja, Ramón David Barrionuevo, había radicado la denuncia al día siguiente, manifestando que tras una discusión por celos se había ido a dormir y que, al despertar, la joven ya se había marchado. Sin embargo, el avance de la investigación derribó esa hipótesis.
Las cámaras de seguridad y una confesión telefónica
La clave para destrabar el caso surgió del análisis de las cámaras de seguridad municipales y privadas de la zona. En los registros fílmicos se pudo observar a Karina caminando cerca de las 6:00 de la mañana del domingo de su desaparición por la intersección de las calles Finlandia y Austria.
En las imágenes, la víctima no se encontraba sola: caminaba junto a un hombre y llevaba una bicicleta. El 18 de julio, al difundirse públicamente los videos, los propios familiares del sospechoso lo reconocieron en las grabaciones. Se trataba de Ignacio Daniel González (35), vecino del barrio.
El quiebre definitivo del caso ocurrió cuando el propio González llamó por teléfono a su familia. Acorralado, confesó haber asesinado a la joven y reveló el lugar exacto donde había ocultado el cuerpo: el pozo ciego de su domicilio, ubicado en la calle Suecia al 4200.
Hallazgo y detención a mil kilómetros de distancia
Con el dato de la confesión, la justicia ordenó un allanamiento de urgencia en la vivienda señalada. Personal de Bomberos y peritos de la Policía Científica trabajaron en el lugar y lograron extraer el cuerpo de la víctima del fondo del pozo.
Mientras se montaba el operativo en Buenos Aires, el presunto femicida ya se encontraba a más de mil kilómetros de distancia. González había escapado a la localidad de Charata, en la Provincia de Chaco, el mismo lunes en que se inició la búsqueda.
Finalmente, tras el asedio policial y la presión familiar, el hombre se presentó espontáneamente en una comisaría chaqueña y quedó detenido. La Justicia bonaerense ya inició los trámites correspondientes para solicitar su extradición inmediata, mientras se aguardan los resultados de la autopsia para determinar la mecánica de la muerte de Karina.