Rocío Belén Gómez tenía 27 años y era madre de tres niñas de 8, 6 y apenas un año y medio. Fue asesinada a puñaladas durante la madrugada de este jueves en una vivienda de Santa María de Punilla.

Por el femicidio fue detenido su expareja, Maximiliano Braudaco, de 40 años, padre de la niña más pequeña, quien escapó a pie después del ataque y fue localizado horas más tarde durante un operativo policial.

La víctima vivía junto a sus hijas y había tenido a la menor de ellas con el acusado. El crimen provocó una profunda conmoción en la localidad del centro de Punilla.

El ataque ocurrió en la casa de su madre

El hecho se produjo en una vivienda ubicada en la esquina de Independencia y Echeverría, en barrio Santa María Oeste, propiedad de la madre de Rocío.

De acuerdo con la información preliminar, Rocío y Braudaco mantuvieron una discusión que derivó primero en una agresión física y luego en un ataque con un arma blanca.

La madre de la joven intentó intervenir para frenar la agresión, pero no pudo hacerlo y salió de la vivienda para pedir ayuda.

Cuando regresó, encontró a su hija tendida en la calle y con varias heridas de arma blanca. Rocío murió como consecuencia de las lesiones sufridas.

El acusado tenía antecedentes por violencia contra Rocío

Tras el crimen, Braudaco escapó caminando. La Policía desplegó un operativo cerrojo y realizó rastrillajes en distintos sectores de la localidad hasta detenerlo a pocas cuadras del lugar.

La Fiscalía de Instrucción número 2 de Cosquín lo imputó por el delito de homicidio calificado por femicidio.

Según informó la Justicia, el acusado cumplía una condena condicional por un hecho de violencia familiar cometido contra la madre de Rocío.