Un total de 21 ejemplares de reinamora grande fueron rescatados durante operativos realizados por la Policía Ambiental de Córdoba en las localidades de Salsacate y Villa del Totoral, luego de comprobarse que habían sido capturados mediante tramperos.
Los procedimientos permitieron decomisar las aves, que habían sido extraídas de su ambiente natural para mantenerlas en cautiverio mediante dispositivos de captura cuya utilización constituye una práctica ilegal.
Tras los operativos, los ejemplares fueron trasladados a la Reserva Tatú Carreta, ubicada en Casa Grande, en el Valle de Punilla, donde especialistas comenzaron a evaluar su estado sanitario y sus condiciones físicas.
El objetivo es iniciar un proceso de recuperación y rehabilitación que permita, cuando las condiciones lo hagan posible, reinsertar las aves en su hábitat natural.
Una especie afectada por el tráfico de fauna
La reinamora grande se encuentra entre las especies afectadas por la captura ilegal de aves silvestres, una actividad vinculada con el tráfico de fauna y la tenencia de animales como mascotas.
La utilización de tramperos representa una amenaza para estas poblaciones, ya que permite capturar ejemplares directamente de su ambiente natural.
Buscan prohibir los tramperos en Córdoba
En este contexto, organizaciones ambientalistas y especialistas impulsan la campaña «Córdoba Sin Tramperos», una iniciativa que busca establecer por ley la prohibición de fabricar y utilizar estos dispositivos de captura.
Según la información difundida, el proyecto ya cuenta con estado parlamentario en la Legislatura provincial.
El rescate de las 21 reinamoras vuelve a poner de relieve la problemática del tráfico de fauna silvestre y la importancia de preservar las especies autóctonas de las sierras cordobesas.