El adolescente de 15 años que lucha por su vida tras la salvaje agresión en Villa Carlos Paz mostró signos positivos de respuesta neurológica al ser despertado, aunque un problema en sus vías aéreas obligó a los profesionales a colocarlo otra vez en coma farmacológico.
En paralelo, la fiscal Jorgelina Gómez imputó por «homicidio en grado de tentativa» a los tres jóvenes detenidos por el brutal ataque en la Avenida Cárcano.
Santiago Herrero presenta una evolución que es seguida de cerca por el equipo de terapia intensiva del Hospital de Urgencias de la ciudad de Córdoba. En las últimas horas, los médicos procedieron a despertarlo y, desde el punto de vista neurológico, el paciente respondió bien: logró mover las cuatro extremidades y por momentos pareció comprender lo que se le decía, a pesar de mostrarse muy desorientado y asustado ante la situación.
Tras registrar estas reacciones favorables, el personal médico intentó retirarle el tubo endotraqueal para que comenzara a respirar por sus propios medios. Sin embargo, debido a una respiración agitada, al paciente se le cerró la glotis. A pesar de los esfuerzos por desinflamar la zona mediante medicación, el procedimiento no fue suficiente y, para evitar un cuadro de hipoxia o falta de oxígeno, se determinó volver a intubarlo y reinducir el coma farmacológico.
Los especialistas explicaron que este retroceso se debió exclusivamente a un problema del sistema respiratorio y aclararon que no representa un empeoramiento de su condición neurológica. La estrategia médica actual consiste en esperar a que la vía aérea se recupere por completo para realizar un nuevo intento de retiro del soporte respiratorio cuando las condiciones sean óptimas.
La situación de los detenidos
Por otra parte, los avances en la investigación judicial complican la situación de los agresores. Los tres sospechosos —un joven de 18 años y dos menores de edad— fueron aprehendidos en operativos de la Brigada de Investigaciones de la Departamental Punilla. El mayor de edad se encuentra alojado en la Unidad de Contención del Aprehendido (UCA), mientras que los menores permanecen en el Complejo Esperanza a la espera de ser indagados.
De acuerdo con la reconstrucción del hecho, los imputados integraban un grupo que se encontraba frente a un kiosco e inició una discusión verbal con Santiago y dos amigos. De forma repentina, uno de los agresores persiguió al adolescente con una botella de vidrio, logrando derribarlo de un botellazo para luego propinarle múltiples patadas en el suelo, mientras que los acompañantes de la víctima también eran golpeados.
Pese a la gravedad de las lesiones, Santiago consiguió caminar dos cuadras junto a sus amigos. Poco después, comenzó a manifestar dificultades para hablar y a pronunciar palabras sin sentido, hasta que finalmente se desplomó y sufrió una convulsión en la intersección de las calles General Paz y José Ingenieros, lugar desde donde fue trasladado de urgencia.