La belleza argentina tiene una nueva y revolucionaria representante. Tamara Rogouski, una joven de 28 años nacida en Puerto Iguazú (Misiones), se convirtió en la flamante Miss Universo Argentina 2026. Su coronación, celebrada en una emotiva gala en el Teatro Metropolitan de Buenos Aires, no fue una más: Rogouski hizo historia al transformarse en la primera madre en ganar el certamen nacional.
Tras imponerse ante 31 finalistas de todo el país, la misionera no pudo ocultar su conmoción: «Estoy con todas las emociones a flor de piel. Casi que no tengo palabras. Es un orgullo inmenso. Fue un camino de mucho trabajo, dedicación y compromiso».
Aunque el gran público la está descubriendo ahora, Tamara tiene un extenso recorrido en las pasarelas. Trabaja como modelo desde los 12 años y ha desfilado en importantes eventos tanto en Argentina como en Paraguay, una experiencia que la posicionó como una de las máximas favoritas desde el primer día de concentración.
Su desempeño en la gala del Metropolitan fue impecable. Además de quedarse con el título mayor, el jurado —integrado por figuras como el periodista Gustavo Méndez, Coty Ramírez y ex reinas de belleza— le otorgó las distinciones especiales de «Miss Rostro» y «Mejor Traje de Gala».
El podio nacional se completó con Daiana Pereyra, la representante de La Pampa, quien fue elegida como primera finalista.
El perfil de la nueva soberana argentina destaca por su versatilidad y preparación. Lejos de encasillarse únicamente en el modelaje, Tamara es Licenciada en Marketing y Publicidad, Coach Ontológica Profesional y mamá de Sophi, su pequeña hija, quien es su máxima inspiración y el motor que la llevó a romper barreras en un certamen que históricamente estuvo limitado para mujeres con hijos. Durante las instancias de entrevistas, Rogouski deslumbró con un discurso enfocado en el poder de la palabra, la autoconfianza y el liderazgo juvenil, demostrando que la oratoria y el propósito social son claves en el formato de Miss Universo.
«Sé que Dios está obrando y tiene un propósito muy grande a través de este camino que estoy haciendo»; reflexionó la ganadora en sus redes sociales, donde se presenta con orgullo como madre y profesional.
Con la banda celeste y blanca asegurada, el próximo gran reto de Tamara Rogouski ya tiene coordenadas. El próximo mes de noviembre, la misionera viajará al Caribe para representar al país en la 75° edición de Miss Universo, que se llevará a cabo en Puerto Rico, buscando traer la ansiada corona internacional a la Argentina.