Villa Carlos Paz cuenta con una nueva generación de deportistas que comienza a destacarse en competencias provinciales y nacionales. Entre ellos se encuentra Valentín Quiroga, un joven karateca de 17 años que atraviesa una destacada temporada y se consolida como una de las promesas locales de esta disciplina.
Durante 2026, el deportista alcanzó el primer puesto del ranking provincial en la categoría de 16 a 17 años, tras consagrarse ganador en tres competencias disputadas en Oliva, durante marzo; Córdoba capital, en abril; y Villa Carlos Paz, en agosto.
Su crecimiento también lo llevó a competir en la categoría Mayores, donde enfrentó a deportistas de mayor edad y experiencia. Allí obtuvo dos primeros puestos, en Oliva y Córdoba, y un segundo lugar en Villa Carlos Paz.
Los resultados reflejan una evolución deportiva que comenzó varios años atrás y que hoy le permite proyectarse hacia competencias de mayor exigencia.
De Carlos Paz a los podios nacionales
El desempeño de Valentín no se limita al circuito cordobés. Durante este año participó en importantes torneos nacionales que le permitieron medirse con karatecas de distintas provincias.
En abril compitió en la Copa Atlántico de Mar del Plata, mientras que en mayo participó en la Copa Jardín de Tucumán.
En julio consiguió uno de sus resultados más importantes al alcanzar el tercer puesto en el Nacional de Estilo disputado en Mendoza. Dos meses después, en septiembre, volvió a subir al podio con otra medalla de bronce en la Copa Argentina, celebrada en Córdoba.
A estos logros se suma su trayectoria en el deporte local, donde fue reconocido con el Premio Falucho de karate masculino en 2023 y recibió nuevas nominaciones en ediciones posteriores.
Una pasión que comenzó en la infancia
Aunque actualmente disfruta de los resultados obtenidos, Valentín recuerda que su vínculo con el karate comenzó mucho antes de las medallas.
Su primera experiencia competitiva fue en 2018 y representó un momento decisivo para descubrir su verdadera pasión por este arte marcial.
«El karate entró en mi vida como una chispa chiquita. Hasta que un día pisé el tatami para competir por primera vez y esa chispa decidió que quería ser incendio», contó a este medio.
Aquella primera competencia estuvo marcada por los nervios, la adrenalina y la concentración que exige enfrentar a un rival.
«El corazón se me puso a mil, las piernas me temblaban y de repente el mundo se redujo a tres cosas: la distancia, la reacción y una mente completamente enfocada», recuerda.
Con el paso del tiempo, comprendió que para continuar creciendo necesitaba afrontar nuevos desafíos. Por eso decidió cambiar de escuela y comenzar una preparación más exigente, una etapa que implicó mayores esfuerzos físicos, dificultades técnicas y momentos de frustración.
«Aprendí que la motivación va y viene como el wifi en el cerro, pero la disciplina se queda», expresa al recordar aquellos años de entrenamiento.
Los desafíos que vienen
La temporada todavía no terminó para el joven deportista de Carlos Paz, que se encuentra preparando dos compromisos importantes.
El próximo 17 de octubre participará de una nueva fecha del Campeonato Provincial, donde intentará mantener su liderazgo y continuar sumando experiencia.
Posteriormente, en noviembre, afrontará un nuevo torneo nacional en Buenos Aires, con la intención de seguir mejorando su rendimiento frente a competidores de distintos puntos del país.
Para Valentín, cada participación representa una oportunidad de aprendizaje y un paso más en su objetivo de alcanzar niveles superiores dentro del karate.
El acompañamiento detrás de los resultados
Como ocurre con numerosos jóvenes que practican disciplinas con menor exposición pública, la trayectoria de Valentín se sostiene en el esfuerzo cotidiano, los entrenamientos y el acompañamiento de su entorno.
El deportista destaca especialmente el apoyo de su familia y el trabajo de sus profesores de karate y preparación física, quienes cumplen un papel fundamental en su desarrollo.
«Nada de esto lo hice solo. Gracias a mi familia y a mi entorno, que me bancan siempre, y de manera muy especial a mi profe del gimnasio y a mi profe de karate», señala.
Con títulos provinciales, dos podios nacionales y una trayectoria que continúa creciendo, Valentín Quiroga busca consolidarse en el karate argentino y seguir representando a Villa Carlos Paz.
«Este es apenas un capítulo de una historia que recién empieza. Y sigo con la misma hambre que tenía el primer día que pisé el tatami: la de aprender, mejorar y, por qué no, seguir prendiendo fuego», concluye.