El reconocido rescatista de 49 años falleció este jueves tras un grave accidente en moto en la rotonda de avenida Alsina y Ramón Gómez Cornet. Su muerte deja un profundo vacío en el proteccionismo animal y un interrogante sobre el futuro de los cientos de perros que cuidaba en El Montecito de los Canichones.
Eduardo Groh Riemersma, conocido en todo el país como «El Polaco», perdió la vida este jueves 27 de agosto en un trágico accidente vial en la ciudad de Santiago del Estero . El reconocido proteccionista animal, de 49 años, se desplazaba en su motocicleta KTM 990 Adventure cuando, al llegar a la rotonda de Avenida Alsina y calle Ramón Gómez Cornet, perdió el control del rodado y derrapó violentamente contra el asfalto.
El siniestro ocurrió alrededor de las 15:40. Testigos presenciales relataron que el conductor circulaba a alta velocidad y no logró tomar la curva, impactando contra el cordón y saliendo despedido . El informe preliminar indicó que Riemersma sufrió un traumatismo de cráneo con pérdida de masa encefálica y un hundimiento de tórax, lesiones de extrema gravedad compatibles con un impacto de alta energía . Fue trasladado de urgencia al Hospital Regional, pero los médicos constataron que ingresó sin signos vitales.
El caso quedó a cargo del fiscal Martín Silva, quien ordenó la intervención de Criminalística y el relevamiento de cámaras de seguridad para esclarecer la mecánica del hecho . Algunos medios difundieron la versión de que Riemersma habría intentado esquivar a un perro, aunque testigos que asistieron a la víctima descartaron esa posibilidad y afirmaron que ninguno de los motociclistas llevaba casco en el momento del siniestro.
«El Polaco» era el fundador y alma de El Montecito de los Canichones, un refugio que llegó a albergar a más de 400 perros . Su historia con el rescate animal comenzó en 2006, tras una profunda transformación personal. A los 24 años, había sobrevivido a un accidente automovilístico que lo dejó en coma y le llevó un año rehabilitarse . Años después, el encuentro con Beethoven, un perro mestizo que había sobrevivido a un atropello que mató a su madre y a sus ocho hermanos, lo llevó a dedicar su vida a los animales abandonados.
Su refugio, ubicado en La Banda, era mucho más que un albergue: era un hogar para perros viejos, discapacitados y víctimas de maltrato, donde recibían atención veterinaria, alimento y, fundamentalmente, dignidad . La labor de «El Polaco» trascendió fronteras: logró construir una red de más de 100.000 padrinos y madrinas de todo el mundo, y recibió el apoyo de figuras públicas como Liz Solari, Thalía y Nicole Neumann . Su partida deja un interrogante profundo: ¿quién cuidará ahora de los cientos de «canichones» por los que entregó su vida? . Aunque la asociación tiene personería jurídica propia, el desafío operativo y emocional para sostener su legado será inmenso.
Redacción Gonzalo Goro – Diario de Punilla
Fuente: Radio Mitre, TN, Infobae